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el centrocampista, un referente del espanyol de final de siglo

Sergio González, el ‘monstruo’ que creó Camacho

TONI CASALS BARCELONA
09/10/2017

 

El centrocampista se convirtió en un ‘camachito’ cuando el técnico murciano le hizo debutar el 12 de marzo de 1998 con el primer equipo contra el Tenerife. Las crónicas narraron que el canterano de 21 años había tenido un estreno excelente.

Sergio había trabajado a destajo y distribuido el balón con criterio y acierto. Unas características que le acompañaron en las cuatro temporadas que estuvo en el Espanyol.

El de L’Hospitalet jugó de titular y disputó los noventa minutos y José Antonio Camacho valoró de manera muy peculiar su partido ante los ‘chicharreros’. “He visto que tenía hambre y la verdad es que se ha hinchado a comer. Sergio podría tener más oportunidades en lo sucesivo. Ha demostrado tener muchas narices y me satisface”, comentó el entrenador tras el partido.

El jugador destacó que “las oportunidades de jugar en Primera División son contadas, por eso cuando las tienes debes darlo todo en el campo”. Y vaya si lo hizo. Esa temporada de su debut, incluso, marcó un gol contra el Barcelona en el Estadi Olímpic, que significó el empate (1-1).

En la siguiente campaña ya fue titular indiscutible. Se afianzó, demostrando tener una gran intuición para controlar los balones de rechace. Un factor de vital importancia, ya que permitía al equipo gozar de una segunda oportunidad en sus acciones ofensivas.

Ese curso el Espanyol se clasificó séptimo y formó parte de la ‘Quinta de la Intertoto’ en la siguiente temporada, la 1999-2000. Pero el premio gordo llegaría en el Copa del Rey. El equipo de Paco Flores, que había sustituido a Brindisi, llegó a la final contra el Atlético de Madrid y desempeñó un papel fundamental al conseguir el segundo tanto que sentenciaba el choque con un tremendo zapatazo al borde del área. “Chuté con el alma”, dijo un Sergio que desde hacía tiempo estaba ansioso por marcar.

No fue el mediocampista un jugador pródigo en goles y su mejor racha perica estuvo en su último curso con cuatro goles en Liga y dos en la UEFA, torneo que disputó como campeón de Copa.

En la competición europea, el Espanyol en la primera ronda dejó fuera al NK Olimpija Ljubljana, en la segunda eliminó al Grazer AK con sendas dianas de Sergio y en diecisesavos, el Oporto se impuso en Montjuïc por 0-2 y obligaba a una proeza sin precedentes. No desistió el equipo y eso animó el partido, aunque el marcador no pasó del 0-0 en Das Antas.

Esa resultó la temporada del lanzamiento de Sergio González. El extécnico blanquiazul Camacho dirigía la ‘Roja’ y tal como hizo en el primer equipo espanyolista le hizo debutar en la selección. Debutó el 24 de marzo de 2001 contra Liechtenstein y posteriormente le convocó para el Mundial de Corea y Japón en el 2002, ya en las filas del Deportivo, club que pagó 17’9 millones de euros al Espanyol por el centrocampista.

Con el equipo gallego disputó la Champions y volvió a ganar la Copa del Rey, la llamada del ‘Centenariazo’ en el 2002, donde marcó también un gol decisivo en la final. Dejó el Deportivo tras nueve temporadas y fichó libre por el Levante en Primera. Estuvo un año, donde arrastró lesiones, aunque se mostraba satisfecho en su recta final como futbolista. “Es bonito, coincides con mucha gente conocida y eso quiere decir que has jugado mucho y te has mantenido tiempo en la élite”, apuntaba.

Colgó las botas con 34 años y volvió al Espanyol, donde se hizo cargo del filial en el 2014. Su buena campaña le valió la alternativa como entrenador del primer equipo, cargó que ocupó en la 2014-15. Esa temporada el equipo fue décimo y llegó a las semifinales de la Copa, su torneo.

Una derrota contra el Celta le costó el cargo en la siguiente campaña con el equipo en el puesto 12 con 17 puntos en 15 partidos. 2