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OPINIÓN DE QUIQUE IGLESIAS

El volantazo de Chen ya no hace gracia

El Espanyol va camino de Segunda compitiendo. No tengo dudas

Quique Iglesias Quique Iglesias
30/06/2020

 

El Espanyol va camino de Segunda compitiendo. No tengo dudas. Y no será porque hayan cambiado el entrenador, otra vez, ni porque Rufete sea mejor o más hábil que Abelardo, Gallego o Machín. El problema de esta temporada tan nefasta no ha sido de entrenador. Ha sido de rendimiento individual de cada uno de los veintitantos jugadores que han disputado minutos durante esta Liga. Ellos lo saben. Y por este motivo están pasándolas canutas (excluiríamos a algunos porque hay gente para todo). Sinceramente no he notado en esta temporada ni un momento de dejadez, comparado con la cantidad de instantes de impotencia e incapacidad que sí hemos podido sentir todos.

En fin, que me remito al titular de esta misma sección el pasado viernes: “Pidan perdón y activen el plan B”. Con Abelardo quedaban 630 minutos. Hoy quedan 540 con Rufete, al que Mr. Chen ha confiado el enésimo volantazo, en una cacareada “decisión de club”, como quiso insistir Rufete el sábado (cabe recordar que a Abelardo le ofrecieron un acuerdo de renovación el pasado martes). Bajo el mando de Chen desde Rastar, van siete entrenadores (Quique, Gallego (2), Rubi, Gallego, Machín, Abelardo, Rufete), tres directores generales (Robert, Guasch, Duran) y responsables deportivos de varios estilos y en diferentes formatos (Gómez, Lardín, Perarnau, Rufete).

Estos vaivenes pueden hacer cierta gracia si el equipo se va manteniendo en Primera como había sido el caso hasta ahora. Aquí, hoy, ya no se ríe nadie. Y por este motivo quizá esté Rufete sentado en el banquillo y en el despacho; porque las cosas se han puesto muy serias.

El Espanyol tiene ante sí el verano más importante de su historia, o al menos de la que nos alcanza la memoria: renovar casi por completo una plantilla en sus puestos clave que debe acabar convirtiendo al equipo en un “seguro de ascenso”. Porque pese a que el drama de jugar en Segunda División en la 1993-94 fue real, hacerlo en la 20-21 es aún peor. El fútbol de hoy, de Tebas, del dinero, Roures y demás no da tregua. El barco zarpa y te espera un año… pero no más. Si no te subes a tiempo pasas del amor al olvido. Y cuán largo es el olvido. Qué miedo.