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OPINIÓN DE JOSÉ SÁNCHEZ

Viagra verdiblanca

El equipo debe quitarse la empanada de encima y recuperar su mejor versión

José Sánchez José Sánchez
15/12/2018

 

Mañana llega uno de esos partidos en los que se juegan más de tres puntos. Después de cuatro derrotas consecutivas y el bajón anímico que se produjo entre la afición tras el ‘derbi light’ del pasado 8 de diciembre, el equipo debe quitarse la empanada de encima y recuperar su mejor versión. Afortunadamente jugamos en casa que es donde los de Rubi han cosechado la mayoría de los puntos. Incluso el rival, a pesar de ser uno de los equipos que está desplegando mejor fútbol, puede ser propicio porque no se cerrará. Será un partido de tú a tú, en el que también se dirimirá seguir la estela de los equipos que luchan por Europa, de los que nos hemos descolgado ligeramente. Incluso se nos brinda la oportunidad de pasar al Betis en la clasificación. Hasta la llegada de Pau, con el que parece que algunos pericos tienen cuentas pendientes, puede ser un aliciente para que la grada muestre su versión más combativa.
Y nos vendrá bien recuperar la motivación porque tradicionalmente la afición del Betis es de las que se desplaza para ver a su equipo y ya se vio en el derbi que no estamos ni siquiera en condiciones de teñir de blanquiazul el nombre del club en la grada. ‘Són faves comptades’: 20.000 socios, como mucho, con derecho a entrada, y encima los FAN tampoco pueden gastar su ‘comodín’ contra el Betis.
También será un aliciente ver a una de las joyas de la cantera defendiendo la camiseta en un encuentro tan importante, siempre, claro está, que Rubi apueste por Pedrosa para suplir al sancionado Dídac Vilà cosa que, dicho sea de paso, no tengo demasiado clara. No me extrañaría que Rubi apostara por Rosales. Es su decisión y aunque en los últimos encuentros, y por los resultados cosechados, no parece haber acertado con sus planteamientos, hay que confiar plenamente en él. Si Rubi fue capaz de orquestar un equipo ganador a principio de temporada, nada hace indicar que no pueda reconducir la situación.
‘Se ha pinchado el globo’. ‘Es el típico bajón de los equipos de Rubi’. ‘Los jugadores están fundidos físicamente porque solo juegan 12’. ‘Pagamos demasiado caras las ausencias de jugadores clave porque no tienen recambio’… son algunos de los argumentos que ya empiezan a circular entre el espanyolismo. Todo es opinable, lo único que está claro es que volvemos a estar en una situación en la que nos movemos como peces en el agua: entre la incertidumbre y la complicación. El partido a partido se impone entre la afición y cada encuentro vuelve a ser una incógnita. Lo que no deja de ser una constante en casi todos los equipos de esta liga tan competida.


Necesitamos el subidón que produce la victoria. Necesitamos ganar para volver a creer; para recuperar la fe. Hasta ahora Rubi tapaba la mala gestión social que nos ha empequeñecido como club, solo la recuperación del equipo y la ambición deportiva puede servir de bálsamo para la realidad. Eso y una buena Copa, en la que sigo poniendo toda mi ilusión para esta temporada.