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OPINIÓN DE ORIOL VIDAL

Todo es frustración

De luchar por el liderato a vivir este final de año ya es de por sí doloroso. Confianza en Rubi…

Oriol Vidal Oriol Vidal
17/12/2018

 

Maldito Villamarín fue ayer el RCDE Stadium. Chen no lo sabrá, pero desde Sarrià no se recordaba un espectáculo verdiblanco tan grande en las gradas (en el césped, no nos engañemos, alguno que otro). Felicidades por el logro, una vez más. La pérdida social del Espanyol ha quedado bien manifiesta tras el paso de Girona, Barça y los verdiblancos (20.752, siendo rivales unos cuantos miles). Un desastre que puede ser aún peor, porque cada mala tarde de butacas azules e invasiones va aniquilando los ánimos de los fieles y resistentes. Y ojo: madre mía, el día del Madrid.

Desperdició el Espanyol un primer tiempo que venía a compensar esas segundas partes donde, habiendo sido mejor el equipo, se escaparon los puntos. El penalti parado por Diego y el gol de Sergio García dibujaban un escenario anímico estupendo para poder derrotar a los de Setién. Pero los biorritmos blandos de los de Rubi quedaron retratados con un empate inconcebible a tres minutos del descanso. Marc se pasó de buen chico con Canales y el gol de Lo Celso (jugón excelso) lo alteró todo.

Cambió todo, incluso el pulso del míster, errático del todo en los cambios y, a la vez, involuntariamente preciso para describir las carencias del fondo de armario (en especial, otro 9 de ciertas garantías, Borja al margen). Venció el Betis bien, con pinta estupenda y alojando a todo el RCDE en el diván, cosa tan nuestra. Ahora toca aprender y canalizar bien la rabia, como la que tuvo Víctor tras recibir el caño del argentino y causar la falta letal: esa sangría lacerante para Diego.

Por desgracia, yo ya sé que artículos como este no sirven para nada. Aquí seguimos igual: sintiéndonos lo peor por perder contra el Girona, maltratándonos de mala forma por un derbi de pena… y ampliando siempre los efectos de cada desastre, como esto de algunos de arremeter contra David porque censuró el “¡Pau, muérete!” que le profirieron algunos tras el gesto del meta en el tercer gol. En fin, no añadiré más leña a la hoguera, que asumir la frustación de luchar por el liderato a vivir este final de año ya es de por sí doloroso. Confianza en Rubi… y que a Rufete le permitan reforzarse con cedidos, como mínimo. Son necesarios sí o sí, lo miren desde aquí o desde la China.

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