Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

LA CONTRACRÓNICA

Que se termine ya. No vamos a despertar de esta pesadilla

Se mire por donde se mire, a día de hoy todo es desolador. Que se termine ya la temporada. Lo que queda será una tortura

Marta Mendoza Marta Mendoza
03/07/2020

 

Game over. Fue bonito mientras duró. 26 años ininterrumpidos en Primera no han sido pocos. Ha habido momentos buenos y otros no tanto, pero como bien saben, no todo dura para siempre. Como las balas que le quedaban al Espanyol tras gastar una tras otra sin cesar. El cargador se quedó vacío del todo. Ni en la recámara ni cargadores adicionales. El equipo acabó fundido en todos los aspectos. Ya podía gritarles Rufete, ¡se puede! Pero lamentablemente no. En ningún sentido. Cuarta derrota consecutiva y temporada, ahora ya sí, finiquitada. Así que llegó el momento de hacer borrón y cuenta nueva. Centrarse en lo que viene y prepararse para ello para que la travesía sea lo más breve posible, porque tocará picar piedra. Terminar dignamente está muy bien, y es lo mínimo que se les puede pedir a estos futbolistas que, en general, no han dado la talla, estar ahí abajo no es casualidad. Pero ahora la prioridad es confeccionar al nuevo plantel.

Qué cosas tiene este Espanyol. Un día te desespera y al otro parece que te sorprende gratamente. Pero no, no da tregua y no te permite acabar de emocionarte. Una jornada atrás ya se daba por hecho que no había nada que hacer, que ni queriendo nada era suficiente. En cambio, ayer mismo, pese a saber que la realidad era cruda, te vienes arriba y piensas que no está todo perdido tras lo visto en la primera mitad. En el Reale Arena parecía que podían regresar algunas opciones ‘reales’. ¡Menuda montaña rusa de emociones! Y menuda montaña rusa este equipo, capaz de lo peor y de lo mejor. Parecía que podía llegar el triunfo tras partidos para cortarse las venas literalmente, tras tirar por la borda gran parte de las aspiraciones de permanencia, pero finalmente no llegó, bajonazo. El arranque parecía muy bonito con un once que de primeras gustaba. Un equipo de inicio que, al entender de la gran mayoría, debió llegar unas jornadas antes, no a cinco para el final. Un once con seis canteranos y que mejoró en muchas fases lo visto hasta la fecha, excepto los laterales, especialmente Víctor Gómez, que en Donostia restaron. Ya saben, la alegría en casa del pobre dura poco. Lo que sucedió ayer era de esperar, pero no por ello deja de ser doloroso. Pero lo peor es que al final da la sensación que da igual quién juegue y cómo, el desenlace sigue siendo el mismo.

¿Y ahora qué?
Ahora ya no sé cuál debe ser el planteamiento de este equipo. ¿A qué aspiramos? A mejorar la imagen y nunca bajar los brazos, por vergüenza torera esto hay que pelearlo. El problema es que ahora sí que ya no da para soñar hasta el final ni queriendo. Se acabó. Cruel pero ya sí real. El olor a muerto ya es imposible de disimular.

Pelear hasta el último segundo es innegociable, como también debería serlo que el club, de una vez por todas, se queje con todas las de la ley. Ponga el grito en el cielo y deje bien claro que de un histórico como el Espanyol no se ríe nadie. Ni Tebas ni nadie. En casa tienen a dos exjugadores y entrenadores pericos que les podrían asesorar bien sobre eso de hablar sin tapujos y sacar uñas y dientes para defender al club como Moisés Hurtado y Javi Chica. ¡Basta ya de reírse y perjudicar por sistema al Espanyol. El club debería plantearse seriamente, vulgarmente hablando, mandar a la m*****, o si lo prefieren a freír espárragos, al ‘todopoderoso’ presidente de LaLiga. Sí, al máximo dirigente de ese ente que gracias a Wu Lei está engrosando sus arcas con los derechos televisivos en China. Mucho deberían agradecerle al cuadro perico, y no ‘ningunearlo’ e incluso vacilarlo por sistema. Designaciones arbitrales para echarse las manos a la cabeza –sí, ante el Leganés nos arbitrará un colegiado del colegio balear, ya saben en qué guerra está el Mallorca-, las designaciones horarias a las 14h del mediodía en pleno mes de julio… ¡Ay poderoso don dinero! Lo que haga falta para que los paisanos de Wu sigan el encuentro desde China, pero si a algún jugador le da algo sobre el terreno de juego no pasa nada… Total, ya estamos desahuciados, ¿no?

Se mire por donde se mire, a día de hoy todo es desolador. Que se termine ya la temporada. Un año que era para soñar y que terminará en auténtica pesadilla. Lo que queda será una tortura. 

What do you want to do ?
New mail