Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

OPINIÓN JOSÉ SÁNCHEZ

Salvar al soldado Rubi

No se trata de negar la evidencia de que el equipo ha entrado en barrena, pero si alguien está capacitado para reflotarlo ese es Joan Francesc Ferrer, Rubi para los amigos

José Sánchez José Sánchez
31/12/2018

 

Este es el último artículo de este 2018 que está haciendo las maletas. Y como ya nos ha ocurrido en demasiadas ocasiones, despedimos el año con cierta sensación de haber perdido un tiempo precioso, en lo deportivo y como club.
Cuando se llega a estas fechas, uno no puede evitar mirar hacia atrás y hacer un cierto balance de lo que ha dado de sí el año. Y enseguida recuperamos el mal rollo que vivimos en los últimos días de Quique, el renacer con Gallego y, sobre todo, el chute de adrenalina que supuso la llegada de Rubi.
En un entorno que se desmoronaba por la nula sensibilidad social de los nuevos gestores, que anteponían el ‘triunfo del excel’ sobre ‘la força d’un sentiment’, la figura de un entrenador que se declaraba abiertamente espanyolista se erigió como el baluarte del club. Eso y un refuerzo de la autoestima de los futbolistas que tomó el nombre de ‘darderismo’ y que se convirtió en la nueva religión perica. Las cuitas de las banderas y la baja asistencia al campo no eran noticia porque ya venían de lejos, lo realmente nuevo fue esa corriente de optimismo que emanaba del equipo y que tenía en el entrenador a su mayor valedor y que se plasmó en un arranque liguero que desató los sueños más húmedos del espanyolismo. Pero, como en la profecía de ‘Juego de Tronos’, llegó el invierno y con él todo aquello que brillaba en verano se apagó.
Ahora ya hay quien abiertamente le pone fecha de caducidad a Rubi y pide sin tapujos su cabeza si caemos contra el Leganés, añadiendo esa dosis de ‘templanza’ que tanto se necesita en una situación complicada. Que estemos más cerca de Europa que del descenso es un detalle sin importancia que no puede empañar un titular tan potente como el de ‘Match ball para Rubi’, que no tardará en aparecer. Qué pena todo.
No se trata de negar la evidencia de que el equipo ha entrado en barrena, pero si alguien está capacitado para reflotarlo ese es Joan Francesc Ferrer, Rubi para los amigos. Ya se demostró frente al Atlético en el Wanda Metropolitano, donde el equipo mereció puntuar, dejando claras sensaciones de mejoría, tanto física como psicológica. La imagen que ofrecieron los pericos no debería dejar margen de duda, pero insisto, se ha abierto la veda y la carrera por apuntarse la pieza con aquel, ‘yo ya lo dije’.
Pues yo también diré la mía. Y no es otra que Rubi es el entrenador que necesita este Espanyol que navega a la deriva socialmente. Un míster que responde al perfil de entrenador de club que ha diseñado el área deportiva para crecer. Que trabaja denodadamente por el equipo, con lo que tiene y que, sin que nadie se lo haya pedido, ha aceptado el amargo cáliz de recuperar anímicamente a la afición espanyolista.
Seamos optimistas y pongamos el ojo en los próximos tres partidos: Leganés y Real Sociedad en liga y Villarreal en Copa, como el único antídoto posible para volver a la pomada. El día 4 tenemos la ocasión de mostrarle nuestro apoyo a Rubi y no podemos fallar.
¡Feliz año nuevo pericos!

Las noticias más...