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OPINIÓN DE JORDI LUENGO

Con Rubi y a por todas

Las rachas están para romperlas y confío en que ese 4 de enero será un punto de inflexión

Jordi Luengo Jordi Luengo
31/12/2018

 

El Espanyol cierra un año en el que ha vivido en una constante montaña rusa. Se ha pasado muy rápido de la decepción a la ilusión, y a la inversa. Y ahora estamos en un momento oscuro. Crudo. Difícil. Pero no quiero ser negativo. Prefiero ver el vaso medio lleno antes que medio vacío. Es cierto que el equipo está en una de las peores rachas deportivas de su historia y el primer partido del año, que será todo un examen, no lo hemos ganado en las últimas diez temporadas. Pero las rachas están para romperlas y confío en que ese 4 de enero será un punto de inflexión.

Las Navidades no han sido las que todos los espanyolistas esperábamos hace un par de meses. Se escapó la ilusión y la magia, aunque el partido del Wanda Metropolitano fue un rayo de esperanza; nos permitió ver la luz al final de túnel. El equipo nos recordó al del inicio de campeonato y dio motivos para seguir confiando en él. Yo sigo en el barco y confío, sobre todo, en Rubi, un técnico que, con menos plantilla que la temporada pasada, en algunos partidos nos ha ofrecido el mejor fútbol que hemos visto en Cornellà.

Creo que todos debemos estar con el técnico más que nunca. La afición intentando acudir al RCDE Stadium para apoyar y el club haciendo un esfuerzo para reforzar a una plantilla que, en algunos partidos, ha pedido a gritos más profundidad de banquillo. Donde no se pudo llegar en verano habría que intentar hacerlo ahora. Rubi ya nos ha demostrado que puede hacer cosas importantes en el club si le dan las herramientas necesarias. Y sería una pena escatimar en lo que de verdad importa, la plantilla. ¡Que somos un equipo de fútbol!

Rubi está con ganas, motivado y ante el que seguramente es el reto más importante de su vida. Quiere triunfar en su Espanyol. Por eso, no me gustaría escuchar hablar de ‘match-ball’ ni ultimátums. Prefiero hacerlo de punto de inflexión, recuperación, crecimiento e ilusión. No puedo ocultar mi decepción, como todos los pericos, por los últimos resultados, pero Rubi me sigue generando más ilusión que dudas. Más esperanza que pesimismo. Creo que es el técnico ideal para dirigir el Espanyol. Y si ante el Leganés el triunfo sigue resistiéndose, aunque será muy duro, pido paciencia. No miremos al banquillo. No es momento de hacer más experimentos y apostar por alguien de fuera, sino de seguir confiando en la gente que siente este club.

Feliz Año Nuevo pericos.