Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

OPINIÓN ORIOL VIDAL

Retumbe el campo

Oriol Vidal Oriol Vidal
13/05/2019

 

Resurge la ilusión, resurge la ambición, resurge el Espanyol. Rubi lo ha conseguido. 0-2 en Leganés: bambú y pepinos del Panda, con números de Tamudo y el corazón del mejor Gerard. Pericada: el futuro está ahí, frente a la Real. Una final, un partido a muerte. La fiesta o la acción de gracias, dejadla para el final, según lo que pase. Esta es la última batalla que presagiaba Rubi y nada debe distraer a este bendito club de vencerla. De vencerse: el Espanyol de los complejos y de la mediocridad ha de caer.

Rubi lo ha empapado todo. Nos ha costado seguirle, con ese optimismo que parecía enfermizo pero que, al final, sólo es contagioso. Rubi es la sonrisa que guía y lidera al vestuario. Era el darderismo, era ese fastuoso inicio de Liga y ha sido este levantarse cuando tantas veces el Espanyol había tirado de gris. Este club quiere crecer y lo tiene todo por delante. Rubi tiene hambre y sus jugadores devoran. Como el Panda ayer. Butarque, territorio complicado (sólo tres derrotas) vio justamente el tercer triunfo perico, en otro partidazo coral. Amigos y amigas, sólo queda creer.

Luego está el B. David Gallego y los suyos remontaron lo imposible. Con casta, con genio y buen fútbol. Sin complejos. Más pistas no nos pueden dar desde el césped. El nuevo camino está trazado y sólo conviene envolverlo bien y dar cobijo a las nuevas esperanzas. Todos los que querían al Espanyol en Segunda se pueden llevar una sorpresa fenomenal.

Por otro lado, el descenso del Girona. Para mí, negativo para el Espanyol. El RCDE saca garra a la contra, cuanto más hostil es el entorno y más desean borrarle del mapa. Una parte del Girona mantuvo esa aspiración prepotente y esa misma le ha llevado a estamparse. Pero no me parece casual que el Espanyol haya despabilado tras el curso pasado. Con el orgullo herido y rebotón, los pericos sacamos lo mejor. Por ejemplo, unidad y movilización, algo que será básico el próximo fin de semana.