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OPINIÓN DE QUIQUE IGLESIAS

Preparados para ‘El último baile’

Como en el baile final de los Bulls del 98, el club tiene que darle una vuelta a su propio calcetín, en Primera, Segunda o en la Conchinchina

Quique Iglesias Quique Iglesias
24/05/2020

 

Se acerca ‘El último baile’ del Espanyol en esta Liga. Ahora ya parece que no hay ninguna marcha atrás posible, por lo que la patronal se va a salir con la suya y, los dueños de sus silencios, también. Lo del “último baile” viene a colación del extraordinario documental que ha estrenado Netflix durante este confinamiento, y que glosa la vida y milagros de Michael Jordan, con especial atención a la temporada 1997-1998. Aquel fue un maravilloso epílogo a su carrera en los Chicago Bulls. Cumplió el sueño de ganar su sexto anillo de la NBA. Pero aún así fue el colofón. Ahí se acabó todo. Se marchó Jordan, lo hizo también su entrenador, y Pippen y Harper… Los Bulls creyeron que había que remover el manzano pese a tener a la plantilla en la cúspide. Con el tiempo se demostró que fallaron. No han vuelto a ganar más.

El último baile del Espanyol va a tener once canciones. El final debería ser el mismo, tanto si acaba en beso o en bofetón. Y no hablo de nombres. Ni lo sé ni en el fondo son tan importantes. Desconozco si Rufete va a seguir tanto en Primera como en Segunda, si Perarnau aguantará otro poco, si van a renovar a la baja a los que acaban contrato o si RDT tiene o no una cláusula que le facilitaría la salida si el equipo baja de categoría. ¿Para qué vamos a ponernos a especular si la verdad solo la tienen Chen Yansheng y los oráculos que le rodean? Pero de lo que no tengo ninguna duda es que, como en el baile final de los Bulls del 98, el club tiene que darle una vuelta a su propio calcetín, en Primera, Segunda o en la Conchinchina.

El recuerdo de esta temporada vergonzante debe perdurar en el tiempo para que todos se centren en que no se vuelva a repetir. El equipo estaba virtualmente en Segunda después del domingo en Pamplona de hace ya un montón de semanas. Se quiera ver o no, y teniendo en cuenta que se va a reanudar la Liga, el parón le ha dado una nueva moneda al club para darle ritmo a la gramola. Espero que nadie desaproveche la oportunidad: ni el entrenador ni los jugadores, ni tampoco los que están alrededor del primer equipo, porque si se van a Segunda van a formar parte de la historia negra del club en uno de los años negros de la historia de nuestro país. Ya que la afición no va a poder ayudar desde la grada solo queda confiar en ellos para que tras el último baile Chen se pueda fumar un buen puro, como Jordan en mi televisión hace unas horas…