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OPINIÓN DE QUIQUE IGLESIAS

De la pena máxima al Piponazo

Fue la noche del descubrimiento de que en el fondo del armario hay ropa muy chula

Quique Iglesias Quique Iglesias
30/11/2019

 

En el minuto 94, el Espanyol era un equipo en depresión, condenado por los mismos errores imperdonables de casi cada semana (otra vez con Calero en la foto de todo lo malo y con la inclusión de un Iturraspe que, torpe, provocó un penalti que pintaba a decisivo). Este artículo iba encaminado a contar el penoso final de una racha de 25 partidos ‘uefos’ sin derrota, en el campo de un Ferencvaros que ya había perdonado un penalti minutos antes de ese instante, felizmente repelido por Diego López.

Fue entonces cuando compareció Pipa, como ya lo había hecho en el gol de Melendo en la primera parte. A falta de pan… buena es la excelente jugada de Pipa previa al gol del empate de Darder en el 94’. Es saludable saber que hay vida, también, en el ‘más allá de la plantilla’, en el jugador menos utilizado (a excepción de Andrés Prieto, al que es de justicia divina que se le den minutos ante el CSKA y en Lleida). La reacción de Pipa, feliz, el grito de Darder o el abrazo generalizado en el banquillo ojalá representen un cambio de tendencia en la suerte, el acierto y el ánimo del vestuario. Fue la noche del Piponazo, del descubrimiento de que en el fondo del armario hay ropa muy chula.

Los jueves sirven como antídoto para la depresión. ¿O son un engañabobos? Esta fase de grupos de la Europa League está sirviendo para que, de vez en mes, el espanyolismo se siente delante del televisor con la esperanza de desconectar durante dos horas de su cruda realidad en Liga.

La masiva presencia de la cantera en la cita de anoche en Budapest hace concebir esperanzas de que hay más allá de los nueve puntos de los fines de semana. El discurso del vestuario es cansino, lógicamente cansino, comprensiblemente cansino. En las últimas semanas, los elegidos para atender a los medios en la sala de prensa de Sant Adrià han tenido pocas dudas en los argumentos: “Estamos en el camino, pocos rivales están siendo netamente superiores a nosotros, tarde o temprano vamos a encontrar la recompensa, sabemos lo que nos jugamos y conocemos la historia de este club...”.

Me parece todo estupendo pero, ellos lo saben y reconocen, se quedan sin defensa con la evidente incapacidad por sacar resultados dignos de salvación en Primera. Hasta que no lo logren van a tener esa cruz puesta junto a su foto del álbum, al igual que tiene, por derecho propio, la primera plaza de grupo asegurada. Felicidades a todos. Y a Pipa en especial.

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