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OPINIÓN MARCOS MOLINERO

"No sonamos mal"

Ir al orinal suizo no me gusta, lo detesto y los verdaderos seguidores culés nos odian incluso más que a los blancos de la capital.

Marcos Molinero
30/03/2019

 

Llega el peor partido del año, el partido que borraría si pudiera. El que más odio jugar y perder y el que cuando se gana, pocas veces, el que más disfruto. Ir al orinal suizo no me gusta, lo detesto y los verdaderos seguidores culés nos odian incluso más que a los blancos de la capital. Ya se encargan en los medios, afines al régimen, de machacarnos, incluso bandas de música como Els Catarres tienen letras en las que muestran su odio “a los pericos de Sarrià” como cantan en “Jennifer”. Pero no pasa nada, el odio es mutuo, soy de los que opina que no son rival, son nuestro enemigo. La gran diferencia está en que cada año que pasa somos menos competitivos, y si ya era difícil ganarles una guerra (quedar por delante en Liga) lo de ganar batallas (partidos en Liga) ya se nos está poniendo igual de imposible. A mis jugadores les pido esfuerzo y compromiso y que sepan que nos representan a todos, que desde que elegimos el amor a estos colores hemos tenido que aguantar ofensas, mofas incluso violencia desde bien pequeños. Han de comprender que un perico vive por ganar partidos así, ellos no, ellos sueñan con ganar una Champions, o en golear en el Bernabéu. Yo moriría feliz por ganarles en el césped con la elástica perica puesta.

Las estadísticas dicen que nos enfrentamos a nuestra criptonita, que llevamos 9 años sin puntuar, la última victoria que recuerdo fue la del Delapeñazo, el “Beautiful day” de U2, no había memes entonces por suerte para ellos. El fútbol es como el rock and Roll llevo años escribiendo esta columna y no hay mejor prueba de ello. Es más, desde el primer texto que entregué a este diario defendí que éramos unos punks, unos rebeldes que escogímos el camino más ingrato de la vida y a la vez el más hermoso. Ellos en los setenta hubieran sido Mike Oldfield nosotros los Sex Pistols, en los ochenta ellos eran Spandau Ballet nosotros Minor Threat, en los noventa ellos serían los Backstreet Boys y nosotros Nirvana. Hoy en día la cosa sigue igual ellos son Imagine Dragons mientras que nosotros somos Sleaford Mods. Es decir no somos los más guapos, ni los que más discos vendemos, pero sí los más auténticos.
Como dice la mejor banda de rock nacional Carolina Durante “No sonamos mal, sonamos mejor que ayer”.