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OPINIÓN JORDI LUENGO

Navata, tierra de milagros

Y es que Navata, hace algo más de diez años, fue el escenario donde se empezó a cimentar uno de los milagros deportivos más grandes que ha hecho el Espanyol en su historia

Jordi Luengo Jordi Luengo
08/07/2019

 

Este lunes la plantilla espanyolista se desplazará a la localidad de Navata, comarca del Alt Empordà, donde realizará un stage hasta el próximo 17 de julio. Y cada vez que suena el nombre de Navata me gusta. Me vienen a la memoria buenos recuerdos. En una temporada ilusionante por el regreso a Europa, creo que no hay mejor sitio que este para que el equipo crea en sus posibilidades. Navata, tierra de ilusión. De sueños. De esperanza. Y de milagros. Y durante estos días, que sirven para hacer más piña y cargar las pilas, la plantilla ha de creer cada vez más que estamos ante una temporada ilusionante.

Y es que Navata, hace algo más de diez años, fue el escenario donde se empezó a cimentar uno de los milagros deportivos más grandes que ha hecho el Espanyol en su historia. A finales de marzo de 2009, el equipo, tras perder en Pamplona, estaba con más de un pie y medio en Segunda División. A falta de diez jornadas para el final del campeonato, los de Mauricio Pochettino eran colistas, a cuatro puntos del penúltimo y a ocho de la salvación. Pocos apostaban por la permanencia. Pero ésta se logró.

En el Alt Empordà todo empezó a cambiar. El equipo se concentró durante unos días, se alejó de la presión del entorno y solo pensó en trabajar para revertir la situación. A la vuelta a Barcelona, en su primer partido ganó al Deportivo en Montjuïc y se empezó a ver la luz al final del túnel. Poco a poco, jugadores y afición fueron viendo que el ‘milagro’ era posible. Que como buenos pericos, había que luchar e intentarlo hasta el final. Y bajo el lema ‘Tots junts podem’ se logró la salvación sin tener que esperar a la última jornada. De los últimos diez partidos se ganaron ocho y se empató uno. Fue la demostración de que cuando deseas mucho una cosa, si la peleas, normalmente se cumple.

20.000 socios a estas alturas es una gran noticia y ahora solo falta que estas altas y renovaciones vengan acompañadas de fichajes. Y los primeros están al caer. No tardarán y Navata es el lugar ideal para que los deseos de la afición perica se vuelvan a cumplir.

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