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OPINIÓN DE JORDI LUENGO

El momento de la verdad

El calendario invita, en cierta manera, a ser optimista y pensar que los blanquiazules tienen argumentos para alargar esta ilusión

Jordi Luengo Jordi Luengo
20/04/2019

 

A falta de seis jornadas para la finalización del campeonato, ha llegado el momento en el que todo el espanyolismo debe echar el resto. Rubi ya reconoció en la previa del partido ante el Alavés que al primer partido que se pierda se despedirán de seguir soñando con una séptima plaza que, a día de hoy, está a cinco puntos. La empresa no es fácil, pero tampoco imposible. El calendario invita, en cierta manera, a ser optimista y pensar que los blanquiazules tienen argumentos para alargar esta ilusión. En los próximos cinco días los de Rubi disputarán dos encuentros en los que deben demostrar que quieren seguir en la pelea.

El primer paso ha de ser mañana en el Ciutat de València ante un Levante que ve muy cerca los puestos de descenso. Los valencianos, a dos puntos del infierno de la Segunda División, no ganan desde la jornada 24 en el campo del Celta y han sumado solo tres puntos de los últimos 15 en su feudo. Y precisamente esa ansiedad de los granota puede ayudar a decantar la balanza si el Espanyol sale con la intención de hacer daño arriba. Con la tranquilidad que da el tener el descenso a diez puntos, más el ‘goal-average’ a favor con Valladolid, Villarreal, Huesca y Rayo -cuatro de los equipos metidos en la lucha-, los de Rubi deben salir a por el triunfo y encadenar por primera vez en este campeonato tres victorias.

Lograr los tres puntos les metería de lleno en la pelea por una posición europea con la que soñó la afición perica tras un gran arranque de curso y que vio como se iban diluyendo las posibilidades al atravesar una de las peores crisis de su historia. Pero aún es posible. No hay que renunciar a nada. Un triunfo sería la demostración más convincente de que se puede. Y lo que es más importante, que quieren intentarlo. En esta recta final en la que aún hay muchas cosas en juego, en caso de ganar al Levante no habría que renunciar al sueño europeo. Sería una inyección de moral y confianza para encarar los últimos cinco partidos del campeonato: Celta, Atlético de Madrid y Real Sociedad en el RCDE Stadium, y Betis y Leganés a domicilio.

Pero para aspirar a esta ilusión no solo el equipo debe responder. La afición tampoco puede fallar. Cada perico debe aportar su granito de arena para que el RCDE Stadium recupere sus mejores galas en estos tres partidos que quedan de local. Los jugadores han repetido en muchas ocasiones que notan cuando Cornellà aprieta. Y este estadio, cuando tiene algo más de media entrada propicia un gran ambiente. Ruge como pocos campos. Por eso, los 18.143 espectadores del último encuentro en casa no se pueden repetir si se quiere soñar en grande. Sé que contra el Celta no será fácil ir al campo por el horario, pero todo el que pueda, que no se quede en casa. El equipo se lo agradecerá. Y si entre todos al final no hemos podido lograr el ansiado sueño, no debemos olvidar que de cara al próximo campeonato siempre es mejor acabar con buenas sensaciones.