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OPINIÓN QUIQUE IGLESIAS

‘La Ciutat del Somnis’: aire puro antes de una final

10.000 personas visitaron el stand del Espanyol; se repartieron 5.000 pósters del primer equipo, 2.500 del femenino, además de 6.000 banderas y 4.000 globos

Quique Iglesias Quique Iglesias
04/01/2019

 

Visité ‘La Ciutat del Somnis’ durante estos días de Navidad. Lo que en su día fue el Salón de la Infancia, si bien no ha recuperado la grandiosa de antaño (ni lo va a hacer jamás, me temo), es ahora una voluntariosa feria del ingenio low cost aderezada con magníficas apuestas... como el stand del Espanyol. Cuando se hacen las cosas bien hay que decirlo. Y escribirlo. Y el ‘corner’ que creó el club en el pabellón polideportivo de la Fira de Barcelona fue digno de ver y, sin duda, la estrella del evento.

Tras el paso por la Fira, de regreso a casa, pregunto en el club sobre las ‘cifras’ de ese ‘sueño’ espanyolista. 10.000 personas lo visitaron durante cuatro días, se repartieron 5.000 pósters del primer equipo, 2.500 del femenino, además de 6.000 banderas y 4.000 globos. Magnífico. No era extraño ver por toda la feria a niños y niñas, y algunos no tan chicos, con la cara teñida de trazos blanquiazules.

Es un acierto que el Espanyol haya tenido el interés por volver a meterse en el corazón de la ciudad y su gente. Si hay solo una de estas familias agnósticas que, seducidas por esa cercanía, decidan probar suerte una tarde en Cornellà-El Prat, bien valdrá todo el esfuerzo realizado.

Es tiempo para que los valientes se hagan del Espanyol: en los patios de los colegios, en las pachangas del ‘poli’, en los corrillos de las redes sociales, en el Fantasy, en la calle. El Espanyol necesita ser visible para que no solo de Messi viva el/la futbolero/a, en este territorio nuestro en el que muchos proclaman que no solo haya un pensamiento único. Y menos, en el fútbol.

Allanado el camino en la capital, el Espanyol debe también seguir con sus movimientos en el Baix Llobregat, el vecindario de hoy en día. Siento que no se ha conseguido llegar hasta las casas que rodean este magnífico estadio que nunca se llene, ni siquiera en finales como las de esta noche. Vuelve el fútbol.

Porque lo de hoy contra el Leganés es considerado como una final. No porque la situación sea tan dramática. Es preocupante pero no alarmante. Simplemente porque este grupo no merece que se sigue dudando, ni que su entrenador esté en el disparadero. Nadie quiere eso. Nadie. Cuesta recordar quién fue el último técnico que creó tanta unanimidad en el entorno. Así que a la espera de que la pelota rinda su veredicto y el mercado invernal avance en busca de mejoras, encomiéndese al sueño de cualquiera de los niños que se pasaron por la Fira: “Visca l’Espanyol”.

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