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OPINIÓN JORDI LUENGO

Cada hora que pasa, una hora que se pierde

Gallego dice que sigue teniendo ilusión, pero la realidad es que él se la ha arrebatado a prácticamente todos los pericos

Jordi Luengo Jordi Luengo
07/10/2019

 

La dirección deportiva ya va tarde. Cada hora que transcurre sin que se anuncie la destitución de David Gallego es una hora que pierde el nuevo técnico para intentar reconducir la situación de un equipo que está en caída libre. La imagen ofrecida en Mallorca, donde se llegaba con algo de ilusión tras ganar el jueves en Moscú, fue la demostración de que solo un cambio en el banquillo podrá hacer reaccionar a un equipo que está muy tocado. Y la decisión no se puede demorar más.

Cinco puntos sobre 24, firmando el segundo peor inicio del siglo, son una losa muy pesada de aguantar para cualquier técnico en una temporada que se presentaba ilusionante. Y más para un debutante. A 7 de octubre, con solo un mes y medio de competición, los dirigentes pericos están a tiempo de dar un golpe sobre la mesa para intentar revertir una situación que cada día es más preocupante. Mejor dicho, ya da bastante miedo. Se necesitan tomar decisiones. Y no se puede ir dando más oportunidades. Sin darnos cuenta, ya hemos tirado una quinta parte del campeonato. Y estos puntos ya no volverán. Desde hace bastantes semanas se ve que esto no va a ningún lado. La humillación del Granada hizo daño y la herida fue a más ante la Real Sociedad y el Valladolid. El equipo se desangraba y solo la afición parecía tener claro cómo taponar la herida.

El fútbol son resultados, pero también sensaciones. Chen tuvo paciencia con Rubi y Galca, pero mientras que con el de Vilassar se habían dejado buenas sensaciones, con el rumano daba temor ver al Espanyol. Al final, el que proponía obtuvo su premio con la séptima plaza, mientras que con el que no lo hizo, como ahora está pasando, se sufrió para salvar la categoría. Tras la espantá de Rubi, muchos consideraron que la apuesta por David Gallego era la más acertada, ya que conocía la casa y parecía ser continuista. Pero la realidad es muy distinta.

Su proyecto ha fracasado estrepitosamente. Él dice que sigue teniendo ilusión, pero la realidad es que se la ha arrebatado a prácticamente todos los pericos. No hay ni estadísticas ni excusas que puedan esconder que su apuesta ha sido fallida. Como tampoco explicación para que tantos jugadores hayan bajado su nivel. Este verano el Espanyol perdió a Hermoso y Borja, pero por el camino, de momento, también se han quedado Darder, Roca, Melendo… Y a estos, con otro técnico, aún los podemos recuperar. Así que, por favor, no se lo piensen. Reaccionen para que también pueda reaccionar el equipo.