Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

OPINIÓN MARCOS MOLINERO

‘HATED’

He visitado estadios de toda España, de Inglaterra, de Italia, de Alemania incluso de Turquía, y lo del otro día en el Ciutat de València superó a todas ellas en lo negativo

Marcos Molinero
27/04/2019

 

El domingo pasado viví una de las experiencias más desagradables que he sufrido en un estadio de fútbol. He visitado estadios de toda España, de Inglaterra, de Italia, de Alemania incluso de Turquía, y lo del otro día en el Ciutat de València superó a todas ellas en lo negativo. No quiero culpar ni señalar a toda una afición ni a todo un estadio, pero fue como vivir en mis propias carnes un concierto de GG Allin.

Quien no conozca a GG que intente localizar el documental ‘Hated’ o busque algún video en YouTube. Este Punk Rocker ha sido el ser más abominable que se ha subido nunca a un escenario. Quien piense que los Sex Pistols eran punks, cambiará de idea al conocer a GG. Su música, un tormento para casi todos los seres humanos que se acerquen a ella, era una excusa para subirse a un escenario y hacer en público todo tipo de actos agresivos y desafiantes, tales como defecar y orinar en el escenario, coprofagiar, cantar desnudo, autoflagelarse y atacar a los miembros del público. Salvando las distancias, Teresa ‘la loca de la grada del Levante’ estuvo desde el calentamiento soltando los peores insultos que puedas imaginar, gestos obscenos e incluso comentarios racistas no solo a la afición del Espanyol y sus jugadores; su ira incluía a alguno de los jugadores del Levante.

Teresa ‘Allin’ se percató de mi chaqueta perica y mi bufanda, y eso fue queroseno. Le daba igual molestar y ofender a todo bicho viviente, le daba igual que mi hijo de ocho años y otros niños tuvieran que escuchar y ver semejante espectáculo punk. Con el Espanyol por delante en el marcador y tras comentarle al peque de la familia que la tarjeta que tanto protestaba Teresa no solo era amarilla sino que bien podría ser naranja tirando a roja, se giró y, con sangre en los ojos y miles de aspavientos, nos dedicó todo tipo de improperios. Nos mandó callar y amenazó con pedir que nos mandaran fuera de ‘su’ estadio y afirmó que al fútbol NO deben ir niños. Por respeto a mi gente no quise entrar al trapo, pero el partido se volvió un concierto de GG: gritos y gestos de la protagonista hacia nosotros, y grandes y sonoras celebraciones de los goles blanquiazules por nuestra parte.

La cosa se calentó y a GG se le sumaron otros punks, los ‘Murder Junkies granotas’. Respiré con alivio cuando Hernán estrelló en el poste el chut que nos pudo dar la victoria, no sé que hubiera sido de nosotros. Al final de la primera mitad y durante la actuación de GG, gente de la grada se disculpó en nombre de Teresa, pero sí que reflexioné con uno de sus comentarios cuando nos llamó a todos, señalando a la afición visitante, nazis y fascistas.

Por ello, el que siembra vientos recoge tempestades y el club debería de vetar, como dije en el texto anterior, a todo tipo de descerebrado que se haga llamar perico y tenga comportamientos fascistas o racistas. GG descansa en paz, que en su caso es el peor de los castigos.

Las noticias más...