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OPINIÓN ORIOL VIDAL

El gran test de la testarudez

Erre que erre. La Liga prosigue su pertinaz lucha contra los elementos... y el sentido común y la salud.

Oriol Vidal Oriol Vidal
06/05/2020

 

Erre que erre. La Liga prosigue su pertinaz lucha contra los elementos... y el sentido común y la salud. Tras sumar aliados por la vía millonaria (hasta Rubiales y el CSD), el fútbol de laboratorio de Tebas va a desafiar al coronavirus a pecho cubierto. Sanidad ha admitido el uso de test para los futbolistas. Hay excusa de cara a la galería: “Siempre y cuando no sean masivos y se apliquen a futbolistas con síntomas”. Pero el protocolo de la LFP es claro: “No hay problemas: ampara la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”. Así pues, ancha es Castilla... y Castilla no es Francia, donde el fútbol se ha parado para desespero de los voceros de la Corte. “The show must go on”, a la espera de ver por dónde explotan los futbolistas.

Mantener vivo el fútbol sería un triunfo para todos: no les digo ya para este medio y el gremio periodístico en general. Pero conviene mantener unas ciertas formas. Y no solo de cara a la sociedad: también respecto a los clubes y los profesionales disidentes con un proceder tirando a soberbio contra una enfermedad aún imprevisible. Así, estamos asistiendo a un ‘pressing’ más que lamentable sobre cualquier jugador que expresa sus dudas y miedos. Y advertimos unas infaustas maniobras para cargarle el muerto a los equipos de la parte baja de la tabla (entre ellos, el Espanyol), como si fueran los principales interesados en echar el cierre. ¿Sí? ¿Seguro? ¿Alguien duda de que, si así fuera, el ejército de Tebas se preocuparía tantísimo y tendría tantos miramientos? Más bien parece al revés: quizá lo que ocurre es que los vestuarios potentes aguardan en la trinchera a la espera de que los compañeros “con problemas deportivos” les hagan el trabajo sucio. Así que menos pedir “valentía” por parte de la guardia pretoriana de la Liga, porque eso, valentía, es lo que les falta para enfrentarse a las grandes figuras. Ya ven qué cosas: de repente, los jugadores top no interesan, más allá de un Rakitic que está más fuera que dentro. Curioso.

La testarudez de la Liga parece ser batible solo por la del Espanyol, que incluso otea la salvación del peor Femenino de su historia (veremos si la posible vida extra se aprovecha para resucitar la sección). Por lo demás, proceder modélico del club perico en lo humano de esta crisis y también, digan lo que digan, en el seguimiento de los protocolos marcados por Tebas. Porque sí, porque hay que intentar revivir la industria (“la industria”, oigan)... mientras la salud y el sentido común no le ganen al fútbol a cabezotas. Esperemos que la cuestión se resuelva sin más dramas que el pataleo.