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OPINIÓN DE MOISÉS HURTADO

El gol más importante de mi vida

Coro -por algo es licenciado en psicología y excelente jugador de póker- olió dónde podía caer ese balón y saber mantener nervios de acero para firmar el gol más importante de su vida

Moisés Hurtado Moisés Hurtado
13/01/2019

 

Es, con diferencia y por el momento, el gol más importante de mi vida. Recién aterrizado en Primera División, reciente campeón de una Copa del Rey, reciente participante de una Europa League y clasificado para la próxima... el sueño no hubiera sido posible sin aquel gol. No era un gol que diera un título ni una medalla que colgar en las vitrinas, era un gol que cambiaría la historia del club en el último minuto de una larga e irregular temporada.

Y desde el banquillo todo se ve siempre muchísimo peor. Palpas la ansiedad de tus compañeros y no les puedes ayudar -posiblemente, tampoco sabría cómo-. Desde esa perspectiva veías a jugadores llorando en los últimos compases, veías temblor en cada pase y percibías un estadio congelado por las circunstancias. Nos llegábamos a preguntar que “cómo iba a jugar en Europa un equipo de Segunda División...”, pero durante mucho tiempo esa posibilidad fue muy real.
Hasta que la vida cambia en un abrir y cerrar de ojos o, mejor dicho, en una peinada y un remate a un balón largo, que era nuestra última oportunidad. Coro -por algo es licenciado en psicología y excelente jugador de póker- olió dónde podía caer ese balón y saber mantener nervios de acero para firmar el gol más importante de su vida. Siempre estaré en deuda con él. Me hace mucha gracia una foto que sale en algunos medios el día después donde yo le agarro y se le ve con una cara de no creerse que en ese instante se había convertido en héroe de todo el espanyolismo.

Esa noche salimos a celebrarlo con algunos compañeros y las respectivas familias, sin embargo, y siempre se me quedará grabado en la retina, no éramos capaces de celebrar nada. De repente, toda la tensión de una muy dura temporada nos derrumbó, nos habíamos quedado exhaustos, catárticos y sin fuerzas para celebrar lo que fue una nueva oportunidad en nuestras vidas.