Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

OPINIÓN ORIOL VIDAL

A este Espanyol ya hay quien lo entienda

Las siglas RCDE, que se enteren ya, son sinónimo de BCN como lo son también de Cornellà-el Prat

Oriol Vidal Oriol Vidal
02/07/2019

 

El Espanyol ya tiene un local en Barcelona, en plena Rambla. Una tienda para que todo el mundo lo entienda: los extraños de allí y los que pretenden hacerlo extraño aquí. Las siglas RCDE, que se enteren ya, son sinónimo de BCN como lo son también de Cornellà-el Prat: lugares que son hogares, porque la casa de los pericos se halla donde haya uno. El Espanyol rompe su clandestinidad, se hace visible y notorio. Moldes que se rompen con la pasmosa facilidad con que antes lo hacían las cláusulas.

Roger Guasch se reivindica de la mejor forma: con acciones. Su deshielo ha coincidido con el iceberg perico, ese fenómeno que cada tanto emerge a la superficie cuando las cosas se hacen bien. Un Espanyol que no es tan pequeño, que es mucho más de lo que aparenta. El arranque de la campaña de socios promete, hasta el punto que no parece que los devaneos del ‘mercato’ vayan a marchitarla. Y todo esto, a las puertas de que Gallego irrumpa en el escenario. Más ilusión.

Quieren los indios a Hermoso, pelean en Sevilla por el ‘Panda’ y especulan en Baviera con Marc Roca, quizá campeón europeo mañana. Pero ya ven: cinco días desde nuestra última comunicación y el Espanyol resiste al asedio, aunque por Hermoso todo indica que acabará reinando el sentido común: 30 y algo y variables. Lluvia de millones, hipotético diluvio, y necesidad de reinvertirlo bien para reinventarse mejor. Y no sé, aunque faltan fichajes, servidor les tiene una fe loca a Pol Lozano y Campuzano, a quienes veo ante su Intertoto particular, como en su día tuvieron Capdevila y otros tantos chicos de oro. Ojalá veranos de éstos cada año.

Deslizan en el entorno de Gallego que siempre torea al miedo y que no tolera rendirse ante él, eso que él denomina ‘el cagazo’. David traerá mirada limpia y sin segundas lecturas. Tanto estímulo para los jugadores como máxima exigencia. Son tiempos para volver a creer en el club, por más que la rentabilidad de Hermoso y Borja sea difícilmente repetible pero sí fácilmente compensable. En fin, que ruede el balón y que la lluvia de noticias se lleve este calor y estas horas largas.

Las noticias más...