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CONTRACRÓNICA

Ellos son su peor enemigo

Lluís López, entre tanto desastre, cumplió con nota. Fue el único que se salvó de la quema en un ‘Blue Monday’ en toda regla

Marta Mendoza Marta Mendoza
22/01/2019

 
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No querría que pensaran que estoy de cachondeo, porque realmente la situación me preocupa mucho, pero ayer, coincidiendo con el 96 aniversario de la Faraona, Lola Flores, el Espanyol le rindió el mejor homenaje en un partido que fue una oda a su mítico “Ay pena, penita, pena”. ¡Porque vaya partido señores! Otro despropósito mayúsculo. Otro encuentro en el que la defensa perica se llevó una buena colección de trajes para Barcelona.

Gélido ambiente en Ipurua y frío Espanyol de inicio. Aunque por suerte, Diego López sí calentó bien y protagonizó un auténtico paradón antes de los primeros 10 minutos de juego para evitar un desastre inicial como el de Anoeta. Le tocó sufrir al Espanyol, que se vio bombardeado desde las dos bandas por centros laterales y lanzamientos de córner. Tocó apretar los dientes y achicar agua. El papel que tristemente se ha empeñado en interpretar últimamente.

Baptistao la mandó fuera en la primera que tuvo el Espanyol. Nada nuevo en el frente. No era fuera de juego, pero Leo tampoco atinó a ver puerta. Sigue el brasileño negado ante la meta rival, aunque su lucha y empeño es incuestionable. Lo hace todo bien, pero no atina entre los tres palos. No tiene gol y el equipo lo necesita.

Otro partido a la basura
Y qué grave error de Naldo –lo más preocupante es que era el central perico más en forma…- para regalarle a Sergi Enrich un mano a mano contra Diego López. Pero eso fue el preludio del desastre. Empanada defensiva, mala salida del meta perico, que a la tercera falló, y gol de Sergi Enrich. Era superior el Eibar, estaba instalado en campo perico y lo materializó. Se volvió a destapar la Caja de Pandora. Empezamos a ver al peor Espanyol.

Acto seguido pudo lograr el empate el cuadro perico, pero como casi siempre, perdonó arriba. Nadie atinó a disparar correctamente. Cada intento de chut fue un despropósito. Muy flojo este Espanyol, que con la fatídica fórmula de hace ya demasiadas jornadas, flojos atrás y negados arriba, volvió a protagonizar un duelo del que salió herido en una semana trascendental con la Copa ante el Betis el jueves y el Madrid en liga el domingo.

No duraba el balón, no pasaban de la línea divisoria. El conjunto de Rubi ni olía la pelota en una de las peores primeras partes que se le recuerdan. Corriendo sin sentido, como pollo sin cabeza, sin conectar con los de arriba, con Melendo sin dar con el cuero, con Javi López con un despropósito tras otro… Sin duda, lo mejor del primer tiempo, el resultado, pues podría haber sido mucho peor. Y Lluís López, que entre tanto desastre, cumplió con nota. El único que se salvó de la quema.

Déjà vu
Ipurua es un campo incómodo, muy incómodo para los visitantes, pero el problema es que los de Rubi no hicieron nada para tratar de meterse en el partido. No hicieron nada para estar cómodos. Bajaron los brazos, se les volvieron a fundir los plomos. Quedaba toda la segunda mitad por delante, y fiel al optimismo perico, que cada vez es más remoto, se creía que había tiempo para tratar de rascar algo, pero el equipo no cambió sus prestaciones y la primera llegada peligrosa de la segunda mitad fue igual que en la primera. Mismo protagonista, mismo eslalon revolviéndose y misma definición desacertada. Y si no quieres caldo, pues toma dos tazas. Centro de Bigas a placer y De Blasis controla y fusila en un error garrafal de Dídac, que tristemente salió en la foto. Nada más en lo que creer en Eibar y mucho que lamentar, como la enésima baja en defensa con la lesión de Naldo. O la nula capacidad de reacción. Y un tercer gol para acabar de coronar todo un ‘Blue Monday’, el día más triste del año.

Y ante este escenario yo me pregunto: ¿En qué momento se ha perdido la personalidad? ¿Ha venido alguien a absorber la lucidez y el buen juego de este equipo? ¿Qué está pasando, Rubi? ¿Cómo arreglamos este desaguisado de ocho derrotas en nueve partidos? ¿Empezamos a preocuparnos? Y podría seguir con 1.000 preguntas más. Mal síntoma.

Ahora ni mala suerte ni nada parecido. Realidad y de la dura. Presente y futuro por ahora oscuro, y descenso demasiado cerca y con el equipo K.O. y out. Parece mentira que hace poco nos las prometiéramos tan felices, como mentiras fueron los objetivos de Chen Yansheng ahora hace tres años. ¿Champions qué? ¿Cuándo? Así seguro que no.