Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

OPINIÓN DE ORIOL VIDAL

Cachitos de cristal sin plomo

"Un proyecto tan autolimitado mientras los competidores invierten y crecen tenía que acabar tarde o temprano en este momento tan delicado"

Oriol Vidal Oriol Vidal
28/01/2019

 

Tan frágil que en tres minutos ya lloraba. Así está el Espanyol, menudo en su entrada sobre el césped y también fuera de él: sólo 21.215 espectadores, a pesar de las increíbles colas que tuvieran que soportar. Vive todo el club un galimatías de errores no forzados tan alucinante como deprimente. Y hasta el destino parece reírse del RCDE en cuanto se propone tocar tecla: en el día en que todos supimos de Wu Lei, despertó el hombre al que viene a sentar, Baptistao.

Nueve naufragios en diez viajes dejan a Rubi como un balsero en el banquillo del Espanyol. Es crudísimo y duele decirlo. Pero el optimismo empedernido del técnico topa con la realidad. Su equipo funcionaba a tope y en la cresta de la ola, pero hoy en día, con tantas ausencias, dudas y miedos, no pasa de bicoca para el Madrid. A este Espanyol le fallan los asideros: véase Diego López, por ejemplo. Hace dos meses, cuando Luis Enrique vino por primera vez, vio un vivero en el RCDE Stadium; ayer, un lago seco. Darder se quema muy pronto, Roca ni se enciende y Hermoso recula cuando no debe. Ni al Panda lograron activar, en el festín absoluto de Benzema y Modric.

El Espanyol se rompe en pedazos por sus debilidades estructurales y porque luego Rubi no acierta a buscar un superpegamento que mantenga al grupo compacto. La exquisitez de las primeras diez jornadas ha dado paso a un equipo pitminí, de cristal y sin plomo alternativo. Plomo necesario en esta Liga a cara de perro. Y, como en una copa de vino, plomo básico para que el cristal brille y el buen caldo resalte para todos los sentidos. Veremos el posible reequilibrio (Diego Reyes u otro pivote defensivo). Pero a Mr. Chen siempre le ha costado fichar, por más que ahora las opciones de márketing en China puedan abrir una ventana. Tarde y mal.

Tres de treinta puntos antes de ir a Villarreal, en el derbi de los deprimidos. Y primero, la ilusión de la Copa en el Villamarín: con lo de culo que está saliendo esto, apuesto desde ya por 1-1 y a la prórroga: toma máximo desgaste antes de la primera gran final liguera (que luego viene el Rayo). En fin: un proyecto tan autolimitado mientras los competidores invierten y crecen tenía que acabar tarde o temprano en este momento tan delicado. Quizá es el ecosistema histórico del Espanyol, pero con el paso cambiado, cada vez parece más peligroso.