Diario La Grada | Martes, 11 de agosto de 2020

18:21 h. CRÓNICA ESPANYOL-BETIS (2-2)

Se recupera la fe con un punto de esperanza

No se pudo conseguir la ansiada victoria, y el partido acabó con una sensación agridulce, pero ha cambiado algo y se demostró que la salvación es posible. Este es el camino a seguiru

15/12/2019

Este es el camino. Así sí se puede. El Espanyol no pudo lograr la ansiada victoria, pero sacó todo su orgullo y dejó claro que quiere salir de abajo. La imagen tras el pitido final fue totalmente distinta a la del pasado jueves y dejó la sensación de que con esta unión la permanencia es posible. La situación no es fácil, pero ayer los pitos se convirtieron en aplausos. Y esto es un paso muy grande; es el único camino para salir de esta. Ante el Betis, la afición empujó como nunca y el equipo ofreció una actitud muy positiva para seguir en Primera.

El partido se presagiaba calentito. Y así fue. Cuando anunciaron los nombres de Rubi y Borja por megafonía, la hinchada perica no titubeó. La pitada a dos de los protagonistas del curso anterior fue espectacular. El espanyolismo no olvida unas salidas que dolieron mucho, tras un año en el que el equipo volvió a ilusionar con su regreso a Europa.

Contagiados por la grada, los blanquiazules parecieron salir con fuerza, pero a las primeras de cambio se veían obligados a cambiar el guión previsto. Una vez más, solo empezar el rival golpeaba con fuerza. Y en esta ocasión fue de la manera más cruel posible. Álex Moreno se fue por la izquierda, ganó la línea de fondo a Víctor Gómez , centró y Borja se anticipó a Bernardo para cabecear al fondo de las redes. El ‘Panda’, que llevaba un gol en todo el campeonato y no marcaba desde el 24 de septiembre, atizaba con dureza. Silenciaba el RCDE Stadium. Por tercera partido en este curso, el Espanyol encajaba en los primeros cinco minutos.

Darder en plan líder
Con el marcador en contra y un ambiente muy crispado, el conjunto de Machín asumió la responsabilidad de la posesión, aunque le faltaba algo de profundidad. El equipo, empujado por una grada que estuvo increíble, daba la sensación de que quería. Y podía. Así, en el 19’, el jugador que más motivos ha dado para creer en los últimos tiempos, recibió un esférico en la frontal del área para superar Joel. Golazo del balear. El ‘10’ recibió en línea de tres cuartos, fue conduciendo hasta la frontal del área y derechazo al fondo de las mallas. Celebración a lo grande y el RCDE Stadium que enloquece y subió de revoluciones.

Con el empate el Espanyol se vino arriba. Empezó a crecer gracias a su presión en todo el campo. Después de muchos partidos estaba jugando con confianza. Se veía con posibilidades. Llevaba la iniciativa y ni el susto de Fekir, con un disparo que atajó Diego López, le sacó del partido. Tras esa acción volvió a acechar el área verdiblanca. Estaban siendo superiores, actuando con un ritmo que no habían ofrecido en todo el curso. Y tras una gran ocasión de Calleri, que la defensa sacó sobre la línea de gol, llegó el segundo en una acción de estrategia. Y la locura.

Funcionó la libreta
Marc Roca lanzó una falta lateral, Dídac remató en el segundo palo, Joel pudo desviar el esférico, pero Bernardo cazó el rechace para darle la vuelta al marcador. Cornelllà volvió a estallar, aunque con suspense, ya que tuvo que esperar que el VAR certificara el tanto del colombiano.

El segundo tiempo pudo empezar a lo grande, ya que Campuzano no llegó por muy poco a un centro de Víctor Gómez, ya que Feddal se le anticipó. Pese a que los blanquiazules no estaban con el ritmo del primer tiempo, no pasaban apuros. El Espanyol sabía que un tercer gol le daría mucha tranquilidad y Bernardo lo tuvo con otro cabezazo que no entró por muy poco, mientras que si lo hizo en la portería perica.

Tras una gran parada de Diego que mandó a córner un balón que entraba, en el saque de esquina el equipo no estuvo fuerte en el juego aéreo y Bartra logró el gol de la igualada. Con el empate se temió lo peor y todo pudo pasar. Ambos querían el triunfo. Joel evitó el gol de Darder con una mano milagrosa, después Ferreyra remató rozando el palo y en e 89’ Diego evitó la derrota al aguantar a Tello. Hubiera sido muy injusto, pero el fútbol está siendo cruel con este equipo. Ante el Betis todo empezó a cambiar y ha de ser el punto de inflexión.