Diario La Grada | Jueves, 17 de octubre de 2019

8:41 h. LA CONTRACRÓNICA

Las travesuras de los niños de la casa, ya no tan niños

Víctor Campuzano, sorprendentemente titular, enchufó las dos que tuvo y dio un golpe sobre la mesa como diciendo eso de ‘para qué vas a fichar si me tienes a mi’

C. Fanlo @Fanlillo 16/08/2019

Funcionó el plan B y se paseó contra un Lucerna que vino a Barcelona sin ningún tipo de esperanza de dar la vuelta a la eliminatoria. El Espanyol dominó, no sufrió en ningún momento y avanzó a la siguiente ronda, la definitiva antes de la fase de grupos, de manera autoritaria. Espera el Zorya ucraniano, el equipo con más nivel de todos ante los que se ha visto las caras en la presente competición continental. Que le pregunten al Athletic, que cayó en San Mamés ante dicho conjunto en los grupos de la campaña 2017-18. Cosa seria.

Pero antes del ‘play-off’ llega el Sevilla, un equipo que se ha reforzado más que nunca. Para dicho encuentro, David Gallego dejó a los pesos pesados en casa, viendo que la eliminatoria contra el Lucerna estaba prácticamente sentenciada. Le daba el timón del equipo a los niños. Unos niños que él bien conoce.

La cantera inacabable
No le fallaron los chicos. Víctor Campuzano, sorprendentemente titular, enchufó las dos que tuvo y dio un golpe sobre la mesa como diciendo eso de ‘para qué vas a fichar si me tienes a mi’. El atacante formado en la Dani Jarque, que regresó hace dos veranos tras un Erasmus en Valdebebas, se reconcilió con el míster el pasado curso siendo el máximo goleador de un filial que estuvo a punto de meterse entre los cuatro primeros; Gallego lo dejó sin jugar en los últimos partidos de la campaña 2015-16 en el Juvenil A debido a que tenía un acuerdo con el Real Madrid. No le guardó rencor en ningún momento el de Súria, que fue uno de los artífices de su fichaje. “David Gallego ha sido clave en mi vuelta”, explicó la pasada campaña el bigoleador ante los suizos en las páginas de este diario. Un éxito más del preparador perico.

Si con Rubi creíamos tener a un técnico con ADN perico, con David Gallego esta idea se multiplica. El actual entrenador del primer equipo del Espanyol fue fichado cuando era jugador para el filial, junto con Jordi Lardín, por Dani Solsona. Gracias Dani por hacer más perico todavía a un técnico que está haciendo lo que hiciste tu en tu día e hizo Jordi: dar la oportunidad a los más jóvenes, pero desde el banquillo.

El 3-0 en el marcador permitía el lujo de dar minutos a más chavales de la casa y Gallego, apasionado del fútbol base, no se lo pensó. Pol Lozano (el niño que acompañó a Raúl Tamudo a la hora de saltar al campo en uno de los duelos de la UEFA de la campaña 2006-07) y Nico Melamed, un juvenil como Nico Melamed, al verde. Más cantera. Más orgullo. Y más magia. Porque el ‘33’ perico (Melamed, no se nos pierdan y apunten nombre y número) no tardó ni un minuto en levantar a la grada con una preciosa sotana. 18 años tiene el niño. Solo de pensar que se puede juntar con Melendo se nos hace la boca agua. De debutar en La Almozara con el filial a hacerlo con el primer equipo en el RCDE Stadium para jugar competición continental en apenas seis meses. Fue su presentación y el animador de una segunda parte en la que a punto estuvo de hacer caer el estadio con un disparo final que salvó el meta. Ay, si eso entra...

¿‘Panda’? ¿Qué ‘Panda’?
Será el domingo cuando veremos realmente hasta qué punto se echa de menos al gallego, pero ante el Lucerna nadie se acordó de él. Y si alguien lo hizo, ese pensamiento le duró tres minutos, lo que tardó en aparecer la conexión Vargas-Wu Lei. El fútbol es un idioma universal y dos jugones como el argentino y el asiático saben cómo va esto; prometen mañanas, tardes, y el horario en el que le apetezca poner los encuentros del equipo espanyolista a Javier Tebas de gloria. A esa ecuación hay que añadirle a un Facundo Ferryra, el Pandiani de esta Europa League, que descansó y cargó pilas sabiendo que va a ser el delantero principal del equipo.

Otro que tuvo la que puede ser su última oportunidad para quedarse fue un Pipa que en el minuto 86 seguía realizando carreras consciente de lo que se jugaba. Iturraspe y Granero dominaron la medular sin problemas con la ayuda de Darder y un Diego López aburrido quiso poner emoción al duelo con un error en un control que solventó con una buena intervención. Pericos, qué bonito es esto y qué buena pinta que tiene.