Diario La Grada | Martes, 17 de septiembre de 2019

8:35 h. ENTREVISTA A MATÍAS VARGAS (PARTE I)

“Con 22 años estoy preparado, muchos salen antes y se precipitan”

“En las cuatro temporadas que jugué en Vélez tuve ofertas para salir, pero no me interesaron; ahora me sentí preparado”

07/08/2019

Cuando la mañana llega a su fin, Matías Vargas (8 de mayo de 1997, Salta, Argentina) abandona el vestuario de la Dani Jarque para atender a La Grada. Este pibe de solo 22 años ya se mueve por el Espanyol como en casa. Se siente totalmente aclimatado al club y a la plantilla, y reconoce que los casi 100 partidos que ha disputado con Vélez Sarsfield le ha permitido cruzar el charco con una madurez que muchas veces no tienen otros argentinos al venir a Europa. Pese a su juventud y desparpajo dentro del campo, se muestra con una madurez inusitada fuera de él. El ‘Monito’ no habla por hablar; elige cada respuesta y busca los conceptos. Ha vivido el fútbol desde pequeño, ya que se crió entre botines y balones; su padre, Omar ‘el Mono’ Vargas, fue ídolo en San Martín de San Juan en la década de los 90 en Argentina. Por eso su vida es el fútbol, aunque llegar a la élite no ha sido fácil. Estuvo cerca de dejarlo con 15 años. Matías afronta con mucha ilusión este reto y con ganas de empezar a escribir su historia en el Espanyol.

Tras casi tres semanas de aclimatación en el Espanyol, ¿cómo son tus primeros días en el club?
La verdad es que es muy lindo todo lo que estoy viviendo estos días; me he encontrado un gran club y hay mucha ilusión entre mis compañeros y en toda la entidad. Viendo el estadio y la ciudad deportiva te das cuenta que estás en un equipo de gran nivel. Estoy encantado de estar acá.

¿Están siendo duros estos entrenamientos?
Siempre lo son. He llegado con ritmo, ya que venía entrenando desde el 19 de junio. Con Heinze, un entrenador algo loco que imprime intensidad en sus sesiones y tiene una pasión muy grande, entrenábamos duro. Lo vive con pasión y futbolísticamente me deja mucho. Me ha dado muchas enseñanzas. Te ayuda a mejorar y gracias al ritmo que metía en los entrenamientos me he incorporado con un buen estado físico.

¿Qué te has encontrado en el Espanyol a tu llegada?
Un club de la magnitud que me esperaba y me han sorprendido positivamente muchas cosas. En el aspecto deportivo el nivel de juego es impresionante; me gusta mucho la calidad de la plantilla y considero que el fútbol de posesión que practicamos es muy interesante.

Para alguien joven como tú no es fácil cruzar el charco. ¿Ayuda encontrarte en la plantilla a compatriotas como Pablo Piatti o Facundo Ferreyra?
Muchísimo. Y también está el tema del idioma, que es muy importante. Tengo excompañeros que se han ido a países con otras lenguas y les ha sido muy complicado poderse relacionar con esa facilidad. Aquí hablo con todos los españoles, con Naldo y con Wu Lei siempre tenemos una sonrisa. A mi llegada Javi López me recibió muy bien y, en definitiva, me he adaptado muy bien y tengo una relación con todos como si llevara más tiempo en el club. Me he integrado muy bien al grupo.

Llegas a un equipo de calidad que está creciendo en los últimos años. ¿Qué compañeros te han sorprendido más?
Muchos, no podría destacar solo a uno. Me fascina la calidad y la definición que tienen Borja y el ‘Chucky’ arriba; Wu Lei es muy bueno; Marc Roca tiene mucha clase; Melendo me encanta, tiene una calidad muy interesante y un dribling espectacular… Tenemos un plantel muy rico con grandes futbolistas.

El transfer te ha jugado una mala pasada y aún no has podido debutar en Europa. ¿Estarás para la siguiente eliminatoria?
Sí. Según lo que me han dicho ya está todo solucionado y estaré disponible para el técnico. Después ya será decisión de él; yo estoy preparado, entrenando al máximo y con muchas ganas de jugar.

En los últimos tiempos bastantes equipos se han interesado por ti. ¿Por qué elegiste el Espanyol?
Por muchas razones. La primera por el interés que siempre me mostraron; me querían y me dieron un valor que me gustó mucho. Cuando hablé con Rufete y analicé el club me agradó mucho la propuesta de crecimiento que tiene, el proyecto deportivo, la filosofía de juego, los compañeros, la ciudad… Lo mirara por donde fuera era el sitio ideal para ir y lo que yo quería. Estoy encantadísimo de estar acá y con muchas ganas de progresar y triunfar con esta camiseta.

Dijiste que no te irías a jugar a Arabia o Chipre por plata. ¿A tu edad es prioritario jugar y crecer como futbolista antes que el dinero?
Totalmente. Yo creo que sí. No sé qué valor le voy a dar a la plata mañana o dentro de diez años. Hoy en día mi valor es jugar al fútbol y crecer como jugador y persona. Obviamente es importante porque no puedes vivir sin él y me gusta ayudar. Si la plata ocupara un rol importante en mi vida no estaría acá, estaría jugando tranquilo en otro país y ganando más. Vengo a mejorar, ya que mi objetivo es llegar a ser un futbolista de primer nivel y hay muchos aspectos para progresar. Además, Barcelona me permitirá crecer en otros aspectos y enriquecerme culturalmente.

En Argentina se comenta que no pueden acabar de disfrutar de vosotros, ya que os marcháis muy pronto…
Es cierto. Yo me he ido a los 22 años; con cuatro temporadas jugando en la Primera División creo que he durado bastante en mi país. Durante este tiempo he tenido muchas propuestas que no me interesaron y en este mercado sí sentí que era el momento de dar el salto, ya que me sentía preparado. Considero que no hay que precipitarse. Muchos jugadores salen de Argentina con 19 o 20 años y aún no están preparados para jugar al máximo nivel; si yo hubiera salido hace uno o dos años no sé si ahora tendría el nivel que tengo. Tras esta etapa en Vélez, club al que siempre le estaré agradecido, creo que era el momento de dejar mi país y ahora solo estoy centrado en triunfar en el Espanyol.

¿Con quién has venido a Barcelona?
Con mi padre y mi hermana.

¿El fútbol te viene de familia?
Sí, por mi viejo, que jugó en Argentina. No me influyó porque de chico me dijera que tenía que jugar al fútbol, sino porque desde que tengo uso de razón lo he ido mamando yendo a las canchas. Desde chico el fútbol estuvo en casa, siempre se veía fútbol, y con mi hermano disfrutábamos mucho jugando; él juega en Argentina, en una Cuarta División, y está progresando.

Entonces, ¿el apodo de Monito es para los dos?
Nos llaman así a los dos, aunque a mi hermano no le gusta tanto. Se lo pusieron a mi padre cuando jugaba al fútbol y después pasó a nosotros. Allá somos ‘Mono’ padre y nosotros dos ‘Monitos’, incluso a mi hermana ya la llaman la ‘Monita’. Es algo que me han dicho desde chico así que lo he adoptado con cariño; me gusta.

Tenías muy claro que querías jugar en el Espanyol, pero ¿Pablo Cavallero te ayudó a acabar de decidirte?
No, no. Lo tenía muy claro. Me comentó que era un club muy lindo y en una gran ciudad como Barcelona. Me explicó algunas cosas y recordó el año en el que estuvo y ganó una Copa del Rey.

En esa Copa había seis argentinos. Y es que muchos compatriotas tuyos han venido jóvenes y han triunfado aquí…
¡Qué presión me estás metiendo ya! (Risas). El Espanyol es un club muy conocido mundialmente y en Argentina también. Sé que han venido muchos y espero ser uno más de los que han triunfado con esta camiseta.

Venga, más presión. ¿Pesa ser el jugador más caro de la historia del club?
Son palabras mayores, pero no es presión, es una responsabilidad. Hay que liberarse de todo para jugar lo más suelto posible. Y lo que tengo que hacer es demostrar en el campo por qué han pagado esta cantidad y devolver toda la confianza que han depositado en mí. Da igual lo que hayan pagado por mí, lo que tengo que hacer es demostrar mi valor en el campo. En el fútbol no importa si eres el fichaje más caro o el más barato, ya que juega el que se lo gane y mejor esté, independientemente de lo que hayas costado. Lo que tengo que hacer es trabajar para intentar responder en el campo de la mejor manera.

Llegas con ambición para participar en un curso ilusionante. ¿Jugar en el Espanyol te ha de abrir las puertas de la selección?
La selección es un sueño. Para todo argentino es un objetivo estar en ella, pero siempre digo que hay que ir paso a paso, momento a momento y día a día. Ahora solo pienso en entrenar bien mañana, en ganar el próximo partido y así sucesivamente. Si trabajas bien, lo normal es que las cosas y retos vayan llegando solos.

Para la gente que no te conozca. ¿Cómo es Matías Vargas?
Me gusta dar el último pase y también llegar al remate. Desequilibro y miro hacia adelante. Soy una persona con personalidad fuerte que va al frente, no soy de achicarme e irme para atrás. Me gustan los desafíos, las cosas difíciles y soy arriesgado tanto para jugar como fuera del campo. Un buen chico. (Risas).

¿Qué te gusta hacer fuera de la cancha?
Ahora solo tengo tiempo para organizarme. Me encanta hacer rompecabezas, ya que desde chico siempre me han llamado la atención, tomar mate con amigos, familia… Con Pablo y el ‘Chucky’ ya hemos tomado alguno; es algo que nos acompaña siempre. Después me gusta disfrutar de buenas charlas y pasear; tengo ganas de conocer museos y muchos sitios de Barcelona. España es un país muy rico culturalmente.

Con tanto compatriota en Barcelona la adaptación será fácil, ¿no?
Me siento como en casa. No me esperaba encontrar a tantos argentinos acá. Estos días he visto que tengo amigos de la infancia y conocidos que están viviendo en Barcelona. ¡Qué bueno!

¿Ves mucho fútbol?
No soy un fanático de verlo todo. Si es un buen partido, entonces no me lo pierdo.

¿Dicen que eres maduro para tu edad?
¡Qué va! No sé. Algunos me comentan que no se creen que tenga 22 años. A lo mejor estoy mal anotado en los documentos de cuando nací.

¿En qué posición te sientes más cómodo?
Donde me está poniendo ahora el míster. Más tirado a la izquierda y desde allí hacia el centro.

¿En quién se mira el ‘Monito’?
Siempre he intentado ser yo mismo. Tomar nota de los grandes jugadores y aprender de los mejores, pero intento buscar mi esencia y hacer lo que siento. Evidentemente, siempre te fijas más en los que juegan en tu posición.

En tu país te llaman el Hazard argentino. Esto sí que es presión, no la mía, ¿no?
¡Buff! No veas. Estamos hablando de uno de los mejores jugadores del mundo. Es un honor que me comparen a él, pero no me gustan las comparaciones. Nunca busqué jugar como un futbolista determinado, quiero ser el ‘Monito’ Vargas.

Y como argentino y en la posición que actúas no podemos olvidarnos de hablar de Maradona. ¿Habrá otro como él?
No lo sé. Está claro que un jugador así sale muy pocas veces. Ojalá hubiera otro para poderlo disfrutar. Yo no tuve la suerte de verlo en directo, pero he visto muchos videos. Lo que logró Diego fue muy grande, cuando los argentinos que lo vieron te cuentan cosas de Maradona se les pone la piel de gallina. Para los hinchas de mi país que pudieron disfrutar esa etapa de Diego de jugador fue una locura. Es lo máximo. Causó una emoción muy grande en la gente.