Diario La Grada | Martes, 17 de septiembre de 2019

17:37 h. OPINIÓN QUIQUE IGLESIAS

El lateral zurdo no es un problema

DÍdac me parece un buen profesional que no incomoda en una plantilla de buena gente

03/08/2019

Ha trascendido en las últimas horas un cierto, por verdadero, interés del Valencia por fichar a Dídac Vilà. Se escribe desde allí que los pasos se estaban dando firmemente hasta que la tormenta institucional golpeó Mestalla en la noche del pasado domingo. El compás de espera en el que ha entrado el valencianismo quizá haya enfriado el asunto. No consta que haya habido un contacto efectivo entre los clubes.

David Gallego es futbolero y la probatura de anoche nos permite el análisis de la banda izquierda del Espanyol, que bien casa con la actualidad perica en esta semana de entre guerras. En Islandia, Gallego puso a Dídac de lateral zurdo con Pedrosa por delante. El primer gol llegó de una conexión entre ambos, previa a la aventura de Adrià para la porfía del 0-1 con espectacular recurso final con la pierna derecha.

A Dídac le queda un año de contrato (30 de junio de 2020). Lo terminará con 30, una edad ideal para seguir rindiendo. Fueron 27 los partidos de liga en los que jugó como titular la temporada pasada y, sin pretender analizar domingo a domingo, no creo que haya ninguna duda acerca de su entrega y rendimiento… Y si lo comparamos con el precio y con el dinero que dejó en aquel invierno loco del Milan (más de 4 millones de euros), ya no hay ni color.

Dídac no es ni el mejor ni el peor. Me parece un buen profesional que no incomoda en una plantilla de buena gente. Rentable a todas luces. Con la idea de tener los puestos doblados, contar con Pedrosa-Dídac (el orden lógico por la inercia de los acontecimientos) es sinónimo de tener perfectamente cubierta esa posición en la plantilla. Que Dídac se quede o no ya no solo depende de que el Valencia puje o no por él. Con una temporada por delante solo firmada, nadie puede pretender sacar por Dídac un gran dinero. Todos lo saben, como también se conoce que Gallego cuenta seguro con Dídac para formar parte de un grupo en el que todos van a poder sentirse útiles si Europa se convierte en una realidad. Confía en él. De marcharse, el Espanyol se vería obligado a acudir a un mercado de laterales zurdos que no siempre abundan. Se entraría en una carrera obligada por reforzar los dos costados de la defensa, ante la evidencia de que en la derecha faltan cosas por pasar. Rufete y su equipo trabajan con discreción. Bien. Se manejan los tiempos. No era el lateral izquierdo un problema. Y no debe por qué convertirse en uno.