Diario La Grada | Martes, 17 de septiembre de 2019

13:33 h. OPINIÓN LUIS GARCÍA

Hay que disfrutar de esto

Este club y su gente se merecía volver a Europa. Pero pese a ello no podemos perder la cabeza y ponerse una presión que ahora no corresponde, pues todos bien sabemos que llegar a finales cuesta un mundo, nuestra historia así lo demuestra

Luis García 29/07/2019

ILUSIÓN. Esta es la palabra que define a día de hoy el sentir de una afición que al fin, tras 12 largos años, ha podido volver a disfrutar de un partido con sabor europeo. Un momento que, sin duda, fue muy emocionante y bonito. En mi caso lo viví de forma muy especial, pues sé lo que supone eso para un club como el Espanyol. Y como yo mucha gente que no quiso faltar a dicha cita y propició que Cornellà, que se estrenaba en un duelo de este calibre, presentara una entrada muy buena teniendo en cuenta que nos encontramos a finales del mes de julio, en pleno periodo vacacional. Y si no que se lo pregunten a Paco Flores, cuando se llegó a quejar de la poca afluencia de público en un partido de Supercopa. Atraer gente en esta época del año es muy complicado y pese a ello este equipo lo logró. Consiguió trasladar la euforia de la última jornada de liga a este estreno. Fue algo mágico.

Este club y su gente se merecía volver a Europa. Pero pese a ello no podemos perder la cabeza y ponerse una presión que ahora no corresponde, pues todos bien sabemos que llegar a finales cuesta un mundo, nuestra historia así lo demuestra. Soy optimista por naturaleza y ahora gran defensor del ‘Darderismo’, pero pese a ello, todavía hay que alcanzar la fase de grupo. Por lo tanto, mi propuesta es disfrutar. Disfrutar de todo lo que se pueda, que eso es lo que nos llevaremos en un curso bonito con tres competiciones por delante. La eliminatoria está muy, muy encarrilada tras la brillante segunda parte que protagonizó el equipo, en la que demostró su superioridad y hambre por seguir adelante, pero como decía, esto solo acaba de empezar.
Cuando me tocó a mí vivirlo fue bonito, inolvidable, por eso lo vivo ahora de forma tan especial. Poder defender al club de tu vida por Europa no tiene precio. ¡Menudo orgullo!

Gallego ya dijo que olía la ilusión. Y eso creo que, en gran parte, también es gracias a él. Pues teniéndolo al mando no tengo ninguna duda de estar en las manos de un gran perico y mejor entrenador. David conoce la casa, a los jugadores, apuesta por la cantera... Y lo mejor de todo es que siempre defenderá estos colores, porque los siente como ustedes o como yo. Por lo tanto nos representa. Y no solo eso, veo que es capaz de sacar lo mejor de todos y cada uno de estos magníficos jugadores que tenemos. Porque este equipo tiene mucho talento y está capacitado para hacer grandes cosas. Siempre y cuando, claro, no tengamos demasiadas sorpresas desagradables en el tramo final de mercado y se nos lleven, por ejemplo, dos piezas clave. Creo que eso podría poner en jaque al proyecto tan bonito que día a día va evolucionando y tiene tan buena pinta. Diego y la seguridad bestial que transmite, la genialidad de Marc Roca, lo extraordinario de Melendo, el gol que prometen Ferreyra y Borja, motivo más que suficiente para tener esperanza, Javi y su entrega... sinceramente, yo con este equipo, como en su día con el que compartí vestuario, me iba a la fin del mundo. Está trabajado, tiene hambre y está comprometido con su gente, a la cual quiere contentar como uno de sus objetivos prioritarios.

Nadie sabe qué sucederá, pero lo que sí sé es que esto tiene muy buena pinta y que después de mucho tiempo nos lo merecemos. ¡Ha llegado la hora de disfrutar!