Diario La Grada | Jueves, 12 de diciembre de 2019

8:51 h. OPINIÓN DE JUAN TERRATS

Apostaría a ciegas por David Gallego

Yo siempre he apostado por la cantera, por la fábrica de Sadrià, sean futbolistas, entrenadores, preparadores físicos, médicos o fisios

Juan Terrats 02/06/2019

Bueno, ya está. Recuperamos la esencia del Espanyol tras una milagrosa clasificación europea de última hora. Después de unos días de alegría, regresamos a los desconcertantes vaivenes típicos del club blanquiazul. Ostras, se va Rubi al Betis. Nervios en la grada. Comentan que dice adiós por una irrechazable oferta económica (nueve millones). ¡Qué le vamos a hacer! Es la ley de un fútbol excesivamente profesionalizado. La ley de la oferta y la demanda. Rubi ha vendido bien su dos últimos años: un ascenso a Primera y una clasificación europea en un club cuyos proyectos deportivos tienen una fecha de caducidad de nueve meses. De su marcha (si un entrenador se quiere ir, se va) solo me preocupa que haya pesado el tema deportivo. Los técnicos tienen información privilegiada. Y al actual Espanyol se le viene encima un curso complicado si quiere luchar en tres frentes con la actual plantilla. Gracias Rubi por la gran temporada que has hecho en Cornellà y que te vaya muy bien en el Benito Villamarín.

En el fondo pasan los años y se repiten las situaciones. En los últimos 20 años, el Espanyol ha tenido a 18 entrenadores... Desde Marcelo Bielsa a Rubi. Cada uno con su estilo y sus rarezas, gente de casa y de fuera, joven y veterana. Hasta hemos tenido a tres seleccionadores. ¿Qué proyecto deportivo se puede instaurar en un equipo por el que han pasado 18 entrenadores?

Qué quieren que les diga, a un servidor le preocupa mucho más que el Espanyol se quede sin la columna vertebral, que se venda a Hermoso, Marc Roca y Borja Iglesias, que volvamos a pedir jugadores cedidos a clubs grandes porque no hay capacidad económica para adquirir buenos futbolistas. Me preocupa mucho más que se acierte en los próximos fichajes, que demos en la diana del nuevo entrenador. Que pudimos fichar a Marcelino García Toral (ya tenía los billetes para viajar a Barcelona) y nos decantamos por Javier Aguirre. Que aguantamos meses a Quique Sánchez Flores y, en cambio, desconfiamos enseguida de los técnicos de la casa. Me acuerdo de Tintín Márquez, a quien el mismo día que el Espanyol se ponía líder le caía una somanta de palos porque al equipo le faltaba gol; por no hablar de los puñales, arma blanca muy utilizada en este club.

Yo siempre he apostado por la cantera, por la fábrica de Sadrià, sean futbolistas, entrenadores, preparadores físicos, médicos o fisios. Por tanto, apostaría a ciegas por David Gallego. Y que no me digan que le falta experiencia porque en esta casa han entrenado en Primera técnicos que no habían dirigido ni a un alevín.

¿Y a quién pondría en el filial blanquiazul? Yo viajaría a Bélgica e intentaría que viniera Luis García, el carismático exfutbolista del Espanyol que actualmente está entrenando al filial del Eupen. Me cuentan que es una pasada como entrenador. Amén.