Diario La Grada | Lunes, 14 de octubre de 2019

7:49 h. OPINIÓN DE MARCOS MOLINERO

'I Can'

El gesto de Darder a lo ‘Braveheart’, aunque él no lo crea, nos emocionó a todos y espoleó a la tropa sobre el césped

28/05/2019

No lo soñamos, sucedió, fue real tan real como las lágrimas que rodaron por mis mejillas cuando sonó el silbato del colegiado. Fue tan emocionante, tan épico todo que ni el mejor guión de Woody Allen o de Quentin Tarantino podrían soñar con dos horas tan emocionantes. A toro pasado todo lo que digamos ahora suena ventajista, yo y cualquiera durante la temporada dejó de creer en el ‘Darderisme’, pero nosotros aficionados, prensa y directiva no estábamos dentro de ese vestuario que depositó su fe en su líder, Rubi. Mis dudas el último día residían más en el partido de Sevilla que en el nuestro. El gesto de Darder a lo ‘Braveheart’, aunque él no lo crea, nos emocionó a todos y espoleó a la tropa sobre el césped. Grande Darder. Rosales ese Bruno Mars venezolano chutó con el empuje de toda la afición y la magia apareció. El emperador Wu Lei controló un balón y marcó con la sutileza de un guerrero de terracota. Ojo a las dos asistencias de Víctor. Por no nombrarlos a todos los que saltaron al rectángulo y los que no, todos aportaron.

Como dice Nas en su canción ‘I Can’, si creemos en algo y si se lucha, se consigue. Y ellos, a pesar de todo, nunca dejaron de creer. La invasión de campo fue hermosa, lo de la multa me parece una salvajada. ¡Maldito fútbol moderno! A mi la invasión me recordó a esos partidos de antaño cuando el fútbol era deporte y no este negocio mercantil. Ese orgullo de ser perico viene por cosas así, por el detalle con Pochettino (suerte en el Wanda, míster), por ver al ‘Panda’ al borde de las lágrimas en la zona mixta. Me emocionó ver a Borja recordando todo lo que ha vivido hasta llegar aquí. Él es una persona enorme, un profesional que ama el fútbol, no un profesional que ama el dinero, la fama o los títulos. Me emocionó su sinceridad y deseo tenerlo en nuestras filas todo el tiempo posible.

Qué emoción ver a hombres, mujeres y niños en el verde tapiz de Cornellà celebrando con más alegría en el cuerpo que la que tienen otros celebrando Ligas, Copas o Champions. No me cambio por ellos, y es que ser del Espanyol es un privilegio del que solo podemos disfrutar algunos afortunados. ¡Som-hi! ¡Sempre Espanyol! ¡Nos vamos a Europa! ¡Volem!