Diario La Grada | Jueves, 17 de octubre de 2019

16:01 h. OPINIÓN DE DANI BALLART

Te quiero mayo

Para lo bueno y para lo malo este es nuestro Espanyol y nuestros abuelos estaban enamorados de esto. ˇViva el amor!

27/05/2019

Nunca un mes pudo dar tanto. El mes de mayo ha sido un festival. Hace dos, no podíamos ni imaginar lo bonito que puede ser el fútbol. Juzguen ustedes mismos. Después de tantas emociones toca reflexionar. De entrada, empezamos la temporada con dudas debido a las salidas y entradas de diferentes elementos. Muchos pedían la continuidad en el primer equipo de Gallego y la dirección deportiva decidió apostar por un entrenador que venía de hacer historia en Segunda División. También nos puso triste la venta de Gerard y Aarón, pero en los despachos se apostó por dejarlos ir y traer a Borja Iglesias, también de Segunda División. El pensamiento del aficionado era el de plantilla debilitada respecto a la anterior, aunque desde los primeros partidos vimos un estilo diferente en el juego que nos hizo recuperar la ilusión. Eso junto a un ‘Darderismo’ que nos permitió levantarnos e hincharnos el pecho.

El deporte enseña que no todo es el dinero, aunque sin duda es muy importante. La dosis de credibilidad por parte del míster hacia que esa plantilla “que a lo mejor no daba para más” hizo que creyera en que podía conseguir cualquier cosa con esfuerzo y dedicación. Para uno crecer necesita confianza y mucho amor. Y en esto el míster es un maestro. El Espanyol creció y a pesar de que el invierno fue crudo para todos, nunca dejó de repartir amor incluso en los peores momentos. Y en esos momentos, cuando él estaba cuestionado, los que le ficharon volvieron a decir a los cuatro vientos que él era el hombre de su proyecto. Fue dar amor para volver a crecer. Y ese amor llegó a la grada hasta fundirse todo el mundo en una orgía sentimental al asaltar el césped de Cornellà en la última jornada.

Nunca olvides el mensaje si quieres que sucedan las cosas. Da amor y serás bendecido. Es humano tener dudas en ciertos momentos, pero nunca dejéis de amar. Para lo bueno y para lo malo este es nuestro Espanyol y nuestros abuelos estaban enamorados de esto. ¡Viva el amor!