Diario La Grada | Domingo, 25 de agosto de 2019

17:21 h. OPINIÓN ORIOL VIDAL

Pistas para un despegue excitante

Pocos veranos me habrán parecido tan excitantes como el que se avecina. Veremos qué camino toma el club

27/04/2019

El súmum de Rubi fue ese pedazo de gol colectivo ante el Villarreal: un córner en contra convertido en un locurón combinativo con Roca, Darder, Sergio, Borja y Hernán, que culminó tal joya de jugada con una sutileza en globo. Ese gol ubérrimo, más los subidones pasionales propiciados por los tantos de Darder (el de la victoria contra el Rayo y los dos flechazos de Girona) sintetizan la mezcla perfecta que ha de buscar el equipo: brillante pero, a la vez, épico; exquisito de pizarra, pero con el golpe de genio que brota del carácter ganador, orgulloso y convencido.

La memorable diana de Wu Lei frente al Celta reunió esos dos polos necesarios: desde la maduración de la jugada del grupo hasta la búsqueda del momento por parte de Melendo y Marc Roca. Fue reflejo de un Espanyol que se siente capaz y hasta superior para generar el derrumbe rival. Una acción de altos vuelos que culminó el golpeo acrobático del ‘24’ perico, arte oriental de los que queman en la retina hasta alterarla. Un láser perforador que escanea a todo el conjunto para demostrar su validez, expuesta desde el atrevimiento insolente de Hermoso al quehacer asombroso de Roca cuando está en vena. Como ahora.

Han sido goles fastuosos que contrastan con la facilidad de algunos de los encajados: el otro síntoma, bien opuesto, de lo mucho que resta por mejorar. Y aun así, el equipo es noveno, a pesar de que el entorno lo convierte en ‘no ve, no’. Roma no se hizo en un día, pero conviene atacar el apuntalamiento del proceso del Espanyol para redoblar también la confianza. ¿Cómo? Sobre todo, atacando la irregularidad del equipo, ya sea pasando revista a los veteranos o los más jóvenes, necesitados de una cesión decidida para desarrollarse y validarse para el puesto.

Lo demás, parece cosa de sentido común: movimientos en los despachos para ajustar rendimiento y masa salarial, no más de dos ventas por lo máximo posible (si son tan impepinables las de Borja y Hermoso), la inversión en talentos probados y de integración fácil (¿ve Rubi el encaje de Jordán? Pues a por él, que cotizará siempre al alza); y rematarlo todo con más grandeza que cálculo, que la apuesta de Chen Yansheng por Wu Lei fue por fin ganadora y requiere darle fuelle para que explote con todo su potencial.

Wu+Ferreira+quién: ¿Enric Gallego, un todo soluciones? ¿O se puede soñar con Gerard? Pocos veranos me habrán parecido tan excitantes como el que se avecina. Veremos qué camino toma el club para intentar un despegue tan atractivo como inaplazable. China aguarda.