Diario La Grada | Domingo, 15 de septiembre de 2019

16:43 h. OPINIÓN DE ORIOL VIDAL

Que no se vuelva a escapar la plenitud

Servidor sigue instalado en el pensamiento de la pretemporada: Rubi tiene una buena fórmula y puede ser un gusto ver cómo la afina en el Espanyol.

22/04/2019

Tan sabroso a veces como agridulce al final. Así resultó el partido del Ciutat de València, otra vez escenario de un Espanyol prometedor pero, a la vez, incompleto. A los de Rubi les falta rematar la faena y al rival, incluso a un Levante en crisis y preso de los nervios. Volvió el RCDE a dar forma a grandes sueños, pero los dejó escapar por detalles groseros, como los dos goles encajados. El equipo busca aún la plenitud: el punto de maduración y gobierno. Y eso pasa por confirmar las expectativas fenomenales que desata cuando las mejores versiones de Marc Roca (excelso ayer), Darder y Melendo sintonizan.

Ay, la frustración: hemos hablado varias veces de ella este año. Y no sería malo, si el proyecto pudiera mantener su crecimiento blindado y con una inversión expansiva. Rubi cree en todo esto: se decidió a hornear en serio a Pedrosa, Álex López y Puado (los mejores minutos de este último, por fin trascendente). Rubi ha convencido a los suyos de hacer una temporada capicúa, otra vez con sensaciones gratificantes, como al principio de Liga. Pero claro, cuando el marcador se tuerce, ya todo chirría. Como en Vitoria, como en Vallecas, como en Zorrilla, como en Sevilla, intuimos al Espanyol que todos esperamos. Pero como en todos esos lugares, al final la tarea no pasó del 70%. Y eso, en esta Liga cruda, no resulta suficiente para el balance del presente, por más que el mañana pinte estupendo.

Servidor sigue instalado en el pensamiento de la pretemporada: Rubi tiene una buena fórmula y puede ser un gusto ver cómo la afina en el Espanyol. Podemos discutirle aspectos como la oportunidad de los cambios (lastrados quizá, por su imperioso optimismo), pero nunca la intención: sin ir más lejos, el maderazo de Hernán no fue ganador por centímetros. Para ser claros: a Rubi, como con Poche en su día, hay que surtirle bien y hacer lo imposible para que se agigante aquí (y no fuera) y nos haga crecer. Ya el hecho de haber despertado la llama de esperar algo bueno del equipo, después de tanta resignación, debería considerarse como un logro básico para emprender nuevos retos y redoblarle la confianza.

Con un Espanyol más sólido, la inestabilidad propia y la ajena (ese VAR tan caprichoso) resultará menos importante. Con que solo parte de la ilusión de este año se vea corroborada ya todo estará más cerca. No, no se pongan a rabiar diciendo esa estupidez de “es que ya están de vacaciones” (?) o volviendo al dichoso Día de la Marmota. Piensen quizá mejor en grande y empiecen ustedes en cambiar la maldita rutina y la mentalidad fatal. Eso que hará hoy el RCDE en pleno con la fiesta, en el templo, de sus grandes mujeres.