Diario La Grada | Domingo, 8 de diciembre de 2019

19:10 h. CRÓNICA BARÇA-ESPANYOL (2-0)

Al plan de Rubi le faltó suerte

El Espanyol se mostró muy sólido hasta la desafortunada acción que cambió el partido

30/03/2019

Un año más fue imposible puntuar ante el eterno rival en su feudo. Para hacerlo se necesita que todo funcione y la suerte acompañe. Y esto segundo nos dio la espalda. Pese a ofrecer mejores sensaciones que en anteriores derbi, no alcanzó para acabar con la pésima racha ante los azulgranas. La desgracia en el primer gol y que ellos tienen una dependencia total de Messi impidieron que el conjunto de Rubi lograra algo positivo. La nueva apuesta táctica, con un Espanyol solidario en el esfuerzo y muy digno no fue suficiente. Se necesita algo más para tener serias opciones de puntuar. El Espanyol, que ofreció una buena imagen, estuvo todo el partido nadando para acabar ahogándose en la orilla.

Sorpresa táctica
Se esperaba alguna novedad en el once perico y Rubi sorprendió apostando por una defensa con tres centrales y dos carrileros con recorrido, un centro del campo que se cerraba por dentro con Melendo un poco más adelantado para intentar enlazar con Borja Iglesias. Con esta apuesta las intenciones blanquaizules estaban claras desde inicio: aguantar y esperar dar la sorpresa con alguna contra.

La telaraña tejida por Rubi no tardó en dar resultado. El Barça llegaba a la línea de tres cuartos, monopolizaba la posesión, pero no encontraba espacios por donde poder crear peligro. Pese a ser la primera vez que se utilizaba este sistema con Rubi, la sensación era que estaba muy trabajado. No había grietas y el equipo basculaba de un lado al otro en una total armonía. Sin descomponerse en ningún momento, a medida que avanzaban los minutos, los medios pericos empezaban a conectar más con Borja Iglesias. Melendo y Granero asumían la responsabilidad de mover el juego e intentar inventar algo, mientras que Rosales y Pedrosa buscaban darle profundidad. Con la defensa perica muy concentrada, la sensación era que el conjunto de Valverde solo podría crear peligro en una contra, aprovechando sus rápidas transiciones cuando el Espanyol se asomaba en ataque. Y así fue. La primera clara oportunidad local no llegó hasta el 20’, precisamente tras una contra de Luis Suárez, que Rakitic remató fuera por poco.

Gran mano de Diego
En bastantes momentos esta temporada la suerte no ha sonreído a los pericos y estuvo cerca de repetirse. Una falta lateral lanzada por Messi, se envenenó tras intentarla desviar Víctor Sánchez, pero Diego López muy atento, evitó el tanto. Y de este susto en el área perica se pasó a otro en la culé. Una buena combinación entre Pedrosa y Víctor Sánchez fue aprovechada por este último para centrar al área pequeña donde Lenglet se adelantó a Borja desviando el esférico a córner. Con muy poco más acabó un primer tiempo en el que todos los jugadores blanquiazules estuvieron muy solidarios en el esfuerzo y trabajo, con constantes ayudas.

Tras una buena primera parte, en la que se compitió con garantías, la vuelta tras el descanso daba esperanzas de que si se seguía manteniendo la tensión defensiva y se mejoraba en la transición con el balón se podría sacar algo positivo. Y en su mejor ocasión en ataque, Melendo intentó sorprender a Ter Stegen desde la frontal, pero remató mordido sin problemas para el alemán. Una acción a la que rápidamente respondió Malcom con un disparo que obligó a volar a Diego López para evitar el tanto.

Más mala suerte imposible
Con las tablas en el marcador, Rubi apostó por meter dos jugadores pequeños y desequilibrantes arriba para buscar la sorpresa. Sergio García y Wu Lei entraron por Borja y Melendo, pero a los pocos minutos de su entrada, una acción desafortunada empezó a cambiar el signo del partido. Messi lanzó una falta desde la frontal del área y Víctor Sánchez, que acertó las intenciones del argentino, en su intento de despejar el esférico lo introdujo en su portería. Un gran golpe, como el que poco después sufrió el gallego en un choque con Luis Suárez.

Con el marcador en contra el Espanyol intentó apretar arriba y Lenglet evitó que Wu Lei rematara ante Ter Stegen, salvando una acción muy peligrosa. Del posible empate se pasó a la sentencia, ya que el Barça aprovechó una contra para matar el partido.