Diario La Grada | Jueves, 15 de noviembre de 2018

11:45 h. OPINIÓN DE JORDI LUENGO

Gerard sí me representa

Tiene una implicación con el Espanyol que pocas veces he visto en un jugador espanyolista

05/02/2018

En mi artículo de previa hice una llamada al ‘espíritu Pacheta’ para intentar lograr la victoria en el derbi. Tras los 90 minutos, todo lo que deseaba como actitud, implicación, compromiso, sacrificio… lo vi reflejado en nuestros jugadores. Acabé satisfecho por su comportamiento. Era lo único que les exigía. Pero entre todos hay uno que me acabó de ganar para siempre: Gerard Moreno.

El de Santa Perpètua de Mogoda me representó totalmente. Al igual que, me imagino, a la mayoría de los pericos. En una época que está costando encontrar ídolos en el Espanyol, él es el más grande.
En el aspecto futbolístico siempre he tenido claro que tenerle en el equipo es un auténtico lujo. Es uno de los grandes delanteros nacionales, con un futuro impresionante, pero encima tiene una implicación con el Espanyol que pocas veces he visto en un jugador espanyolista.

Ante el Barça entendió perfectamente el guión del partido y ofreció todo un recital. Bajó a ayudar en defensa cuando hizo falta, sin renunciar a atacar y dejó destellos de su clase. Se le veía con ganas. Motivado. Era como cualquier perico que soñaba con volver a ganarles. Y con su gol, lo tuvimos cerca. Un tanto que celebró como le gusta a la afición. Besando el escudo por convicción, por sentimiento nunca por intereses como otros. Gerard lo reúne todo para ser uno de los jugadores más importantes de nuestra historia. Tiene calidad y un claro ADN perico. Es uno de los nuestros. Y hay que cuidarle.

Si el viernes le mandó un claro recado a Gerard Piqué por sus declaraciones, ejerciendo de auténtico líder, ayer dio un paso más al frente. Tras el tanto del empate, y la nueva provocación del central, Gerard se las tuvo con él. Salió a defender a una afición e institución que volvían a ser menospreciados por un jugador que sigue sin entender que sus ‘gracietas’ pueden provocar que algún día, aunque esperemos que no, pase algo grave en un campo de fútbol. Le dejó claro que nadie se ríe de los pericos. En los últimos minutos, Gerard le entró a Piqué con ganas. Metió la pierna con fuerza, seguramente, empujado por todos los espanyolistas.
¡Ya tenemos el líder que faltaba!