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CRONICA BARÇA-ESPANYOL (1-0)

Volveremos

El descenso obliga al club a reinventarse tras un curso caótico en la planificación

Jordi Luengo Jordi Luengo
09/07/2020

 

Era una muerte anunciada y se consumó en el peor escenario posible. El Espanyol descendía matemáticamente a Segunda en el feudo azulgrana. Cayó por la mínima, tras jugar un gran primer tiempo, y firmó una sentencia que no pilló a nadie por sorpresa. A falta de tres jornadas, perdía la categoría y ponía fin a 26 años ininterrumpidos en Primera. Se hundía uno de los históricos de la Liga. Uno de los fundadores y de los cinco equipos que más años han jugado en la máxima categoría del fútbol nacional. Después de un año turbulento, con hasta cuatro entrenadores, el conjunto perico ha acabado siendo presa de su mala planificación en un año que empezó con la gloria europea y que ha acabado en tragedia.

Un descenso sirve para recordar una vieja sentencia del fútbol español: es más difícil mantenerse en Primera que ganar un título. El Espanyol, campeón de dos Copas del Rey y finalista de una UEFA en los últimos 20 años, consumó en el Camp Nou su annus horribilis. Y es que la realidad se ha impuesto. El conjunto perico se ha empeñado desde el inicio del campeonato en descender. Ni meterse en la fase de grupos de la Europa League escondió que el equipo ya venía herido de antes. Con Rubi hubo una fase pésima fase del campeonato y este año, esos meses se han hecho extensivos a toda la temporada.

Con defensa de cinco
El varapalo precisa un reposo, pero también resulta imprescindible una actuación inminente. Es preciso edificar un nuevo proyecto deportivo desde las cenizas del ahora destruido. Y este debe empezar hoy mismo. No hay tiempo que perder. El futuro del club está en juego.

Rufete optó por jugar con tres centrales y dos carrileros, con la novedad destacada del canterano Pol Lozano. Y el encuentro empezó con un Espanyol con las líneas muy juntas esperando para salir con peligro a la contra. Y pronto le llegó su primera gran oportunidad. Contragolpe rápido y Embarba se plantó en el área de Ter Stegen, pero el meta metió el pie para evitar el gol perico. Avisaba pronto. Era el 10’.

El planteamiento perico no estaba dejando espacios a un rival que no se sentía cómodo. Ante la escasez de ocasiones, Messi intentó sorprender a Diego con un gol olímpico, pero el gallego estuvo atento. Y poco más tarde, Pique desviaba un buen remate de Marc Roca, Messi lanzaba fuera una falta peligrosa y Suárez veía como Calero desbarataba un buen contragolpe.
Con los tres medios pericos bien posicionados, los de Setién no encontraban espacios, mientras que el Espanyol apretaba para salir con velocidad a la contra. Y en la recta final pudo tener la recompensa. Dídac se fue por la izquierda, tras un gran pase de De Tomás, centró para Embarba y Lenglet en su intento de despejar estuvo cerca de sorprender a Ter Stegen; Dídac cazó el rechace para rematar al palo. Los de Rufete estuvieron a punto de irse al descanso con ventaja.

Regreso tenso
La reanudación fue algo polémica con dos expulsiones en los primeros compases. Y el Espanyol en pocos minutos pasó de verse con uno más a volver a estar en igualdad numérica y con el marcador en contra. En el 56’, Luis Suárez cazó un rechace para inaugurar un marcador que Messi pudo ampliar poco después, pero Diego lo evitó.
Con el marcador en contra no bajaron los brazos. Se fueron a por el gol y metieron el miedo en el cuerpo al rival. Descendieron incordiando al Barça y pronto volveremos para seguirles molestando.

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