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CRÓNICA ESPANYOL-WOLVERHAMPTON (3-2)

Volveremos

Calleri, que se reivindicó con un hat-trick, clave en un triunfo para coger moral

Jordi Luengo Jordi Luengo
27/02/2020

 

Las despedidas siempre son dolorosas. Normalmente implican tristeza por si el momento vivido se volverá a repetir. O cuánto tardará en llegar de nuevo. Ni el hecho de ser esperadas, como podía ocurrir con la eliminación europea del Espanyol tras el (4-0) de la ida, hacen que duelan menos. Despedirse de algo siempre es complicado. Los blanquiazules dijeron adiós a la Europa League tras caer ante el Wolverhampton en un ejercicio de realismo entre dos equipos que caminan en sendas muy diferentes en estos momentos; mientras los pericos solo piensan en lograr la salvación, los ingleses sueñan con vivir grandes tiempos.

El Espanyol se despidió de su sueño europeo con la sensación de que pudo haber hecho más. En la ida ‘tiró’ la eliminatoria y dejó el encuentro de vuelta en un puro trámite para despedirse de Europa. Pese a que cumplió, darle la vuelta a la eliminatoria fue una misión imposible. El espanyolismo dijo adiós a una competición que le ilusiona, y que no han podido disfrutar como esperaban y merecían, con la esperanza de que no tengan que volver a pasar tantos años para poderla disputar de nuevo. Toca pasar página y centrar todos los esfuerzos en salvar la categoría.

Con la clasificación casi imposible, el Espanyol saltó al verde con la intención de no hacerse daño, competir lo mejor posible, mejorar las sensaciones ofrecidas en los dos últimos partidos y recuperar la confianza. Abelardo volvió a apostar por un once con bastantes suplentes que tenían la misión de ponerle las cosas difíciles al técnico de cara a los tres meses que quedan de competición. Y los primeros compases, alguno dejó la impresión de que estaba dispuesto a aprovechar su oportunidad y demostrarle que podría tener un sitio en el once. El Espanyol salió atrevido, con una actitud positiva y un fútbol alegre y mucho más vertical que el que ofreció en Inglaterra. Con dos laterales con vocación ofensiva, los blanquiazules empezaron a llegar a las inmediaciones de Rui Patricio. Vargas lo probó pronto, pero su disparo fue detenido por el portero portugués.

Se esfumó la esperanza
Los buenos minutos pericos pronto tuvieron premio. Víctor Sánchez robó un esférico en el centro del campo, se la dejó a Melendo que esperó la llegada de Pedrosa para abrirla a banda y el centro de este fue rematado al fondo de las redes por Calleri. Casi tres meses después de marcar su primer gol, y hasta la fecha único con la blanquiazul, el argentino volvía a ver puerta. Un gran tanto que daba confianza a los pericos, cuando solo se llevaban 15 minutos.

Pero la felicidad no duró mucho. Y las escasas ilusiones que podían existir pronto empezaron a esfumarse. Calero no estuvo contundente al despejar un balón, la fortuna se alió con Adama que cazó el balón para rematar raso y superar a Andrés que llegó a tocar el esférico, aunque no pudo evitar el empate. Con el gol visitante el partido empezó a cambiar y se esfumó la sensación que había de que, aunque era muy complicado, podía pasar algo. Los buenos minutos del conjunto de Abelardo no tuvieron continuidad, ya que los de Nuno Espírito Santo empezaron a tener más posesión y se hicieron con el control del juego. Poco a poco, el Espanyol volvió a apretar. Quería recuperar sensaciones y Calleri tuvo el segundo, pero no llegó a un balón en una acción que pidió penalti. Acababa un primer tiempo con alternativas en el juego y pocas ocasiones de gol.

Calleri y poco más
La segunda parte empezó con llegadas para ambos conjuntos. Podence remató fuera por poco, mientras que un chut de Calleri lo atajó Rui Patricio. Y poco después, el argentino volvía a golpear. El colegiado no dudó en señalar el punto de penalti después de una entrada de Kilman sobre David. Calleri, ante la ausencia de los otros lanzadores, asumió la responsabilidad y engañó al meta visitante.

Con la eliminatoria decidida, al Espanyol solo le quedaba lograr una victoria que le diera moral. Y, en un nuevo error infantil tras un saque de banda, Doherty pudo arrebatársela. Podence centró al área pequeña por donde entró su compañero para empujarla al fondo de las redes. El triunfo se escapaba e incluso peligro el empate. Pedro Neto, tras un gran error de Pedrosa, remató fuera a puerta vacía y en el descuento Calleri marcó el tanto del triunfo con un cabezazo impecable tras un centro de Pipa. Un tanto que sirvió de poco, pero que da confianza para ir a por la salvación.

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