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TONI SOLDEVILLA

“Muchas veces se nos olvida que un futbolista también es una persona”

“no le hice daño a nadie conscientemente, solo a mí mismo. He tenido episodios muy ‘heavys’”, manifestó sobre los problemas que tuvo

Jordi Luengo Jordi Luengo
08/07/2020

 

Toni Soldevilla (L’Hospitalet, 19/09/1978) era un prometedor central perico que no alcanzó el nivel esperado por culpa de algunos pecados de juventud. Debutó en Primera con solo 18 años y a los pocos minutos le expulsaron. Un duro golpe, pero del que supo sobreponerse. Como siempre ha hecho en su vida. Tenía poderío físico, implicación, carácter y sentía los colores. En el curso de la Copa del Rey de Valencia empezó a ganarse un sitio y tras ese título estuvo cinco temporadas más en el primer equipo perico.

Actualmente, ‘Solde’, que fue uno de los niños de aquella inolvidable generación de la Intertoto y las vivió de todos los colores en el club, es entrenador personal y trabaja para la AFE, donde ha dado charlas a futbolistas en edad formativa. Por eso, en un momento en el que algunos jóvenes canteranos empiezan a asomarse en el primer equipo perico, sus recientes declaraciones en una entrevista en la revista Panenka pueden ser un aviso para que estos no cometan algunos de sus mismos errores.
“Lo que vives en Primera es precioso, es lo que uno sueña siempre, pero el fútbol de verdad está en las etapas iniciales. No hay tantos intereses y hay más compañerismo, todo es más natural. Juegas porque te gusta y tienes la ilusión de echar un buen rato con tus amigos. Los que estábamos en el Espanyol B y veníamos del Juvenil (Morales, Capdevila, Tamudo…) seguimos manteniendo la amistad”, comenta recordando sus inicios. Y es que considera que “a los críos ahora se les mete demasiada mierda muy pronto. No me cabe en la cabeza que un alevín o infantil tenga un representante. Ese chaval tiene que pasar la edad del pavo, como todos, y si le gusta el fútbol le gustará hoy y mañana”.

Mucho sacrificio
Tener la ilusión de llegar a Primera implica un gran sacrificio. Renunciar a muchas cosas. “Con 15 años me gustaban las mismas cosas que a cualquier chaval de 15 años”, apunta. Y esta renuncia es mayor cuando entras en el mundo profesional tan joven como le sucedió al fichar por el Espanyol: “Todo ocurrió muy rápido. Con 16 años debuté en Segunda B con L’Hospitalet y al siguiente año me firmó el Espanyol para juveniles. Pasé de jugar en campos de tierra a debutar en Primera con 18 años, así que lo viví con una intensidad brutal. Quemé etapas muy rápido, aunque más a nivel personal que deportivo. Estaba preparado en lo futbolístico, pero no tanto en lo emocional, en lo mental, psicológico. En algunos momentos no lo gestioné bien ”. Y añade que “me falló saber llevar todas esas emociones. Al final uno es jugador de fútbol, pero también es persona, que muchas veces se nos olvida”.

Referentes y técnicos
Fernando Hierro fue su ídolo, pero en el Espanyol coincidió con Pochettino y Nando, que también fueron referentes para él. Y precisamente con el paso de los años, ‘Solde’ fue también un espejo en el que se miraba Dani Jarque. “Tenía muy buena relación con él. Cuando subió al filial íbamos juntos en coche, así que la relación iba más allá de lo futbolístico, pues hablábamos de todo. Cuando le dije que me iba del club intentó convencerme para que me quedara, me decía que íbamos a hacer historia”, recuerda.

Estos fueron importantes en su carrera, pero nadie lo fue tanto como Paco Flores.Es algo más que un entrenador, es como un padre, y aún conservo su amistad. Siempre le estaré agradecido y sus consejos no se limitan a lo deportivo”. Pero no solo aprendió de él, sino también de Javier Clemente, con quien creció defensivamente una “barbaridad”.

El club de su corazón
Soldevilla, que dejó un gran recuerdo entre los pericos, se muestra orgulloso de que la puerta 42 del RCDE Stadium lleve su nombre. “Este club promueve ciertos valores de pasión, compromiso, lucha… y yo intentaba encarnarlos. Fue el equipo de mi corazón y lo será siempre”. Tras salir del Espanyol ya no acabó de reengancharse al fútbol de alto nivel. “Quizás el parón que tuve en el 2004 influyó bastante en mi carrera. La vida son etapas. Aunque en la deportiva hayas representado tanto como futbolista, al retirarte tendrás lo que hayas construido como individuo, ya no como deportista”.

El triste episodio del 2003

Cuando estás metido en una movida, sea del tipo que sea, es muy importante que te escuchen sin prejuicios. Debes contarlo porque si no te vas viendo pequeño y no sabes cómo salir de ahí. Y Toni vivió un momento muy difícil. Pero ganó ese ‘partido’ y cambió su vida. Casi 20 años después no tiene problema en hablar sobre uno de los episodios más tristes de su vida.

En 2003 tuvo un contratiempo en A Coruña. Viajó con el Espanyol, pero Luis Fernández lo dejó fuera de la convocatoria y se fue de fiesta. Fue un momento límite y, junto al club, le buscaron un centro en Valencia para ponerse en manos de profesionales. “Ese fue el límite, aunque todo venía de lejos. Yo tenía un problema de adicción a las drogas, lo he tenido siempre. El club lo sabía desde que tenía 18 o 19 años. Con 25 me pasó ese episodio de A Coruña, que no fue nada agradable ni para mí ni para el club, y decidí irme a Valencia. Me diagnosticaron un Trastorno por Déficit de Atención Adulto. Hasta entonces, no era consciente de lo que tenía, pero allí me hicieron entender, más o menos, que lo que pretendía consumiendo era compensar todo aquello que mi cerebro no podía generar. Cuando volví, tras dos o tres meses, el club tenía dudas y decidimos que volver no era lo mejor en ese momento. Convenimos que entrenara en solitario y al acabar la temporada ya decidiríamos qué hacer”. Fue una situación complicada y reconoce que al ser “un secreto a voces, me ha afectado. He tenido que reinventarme y aprender constantemente, ya que esto no es algo que pueda superarse de repente. Intenté disfrazar y ocultar ciertos problemas, en eso me equivoqué”. Erró, pero quiere dejar claro que “no le he hecho daño a nadie de forma consciente, pero a mí mismo sí que me he hecho daño; he tenido episodios muy ‘heavys’”.

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