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ENTREVISTA A LUIS GARCÍA

“En los momentos complicados, los pericos creen más que nunca”

El exjugador blanquiazul es un experto en situaciones comprometidas, con más de una salvación sobre la bocina en su carrera

Jose S. González
19/01/2020

 

Si hay un jugador con pasado perico que sabe lo que es sufrir por salvarse, ese es Luis García. El delantero asturiano, que vistió siete temporadas la blanquiazul, ha tenido grandes éxitos en su carrera: campeón de Copa, finalista de la UEFA e internacional con España. Pero también ha sabido pelear en el barro y conoce perfectamente lo que es llegar a situaciones límite en la lucha por la salvación. De hecho, él formó parte de los equipos que han protagonizado las proezas más espectaculares de los últimos años para acabar quedándose en Primera. El Mallorca de Cúper en la 2004-05, el Espanyol de Pochettino en la 2008-09 o el Zaragoza de Manolo Jiménez en la 2011-12; en todos estos casos estuvo Luis García, todo un experto en situaciones delicadas. En Diario La Grada hemos hablado con él sobre el momento que vive el Espanyol y también sobre cómo le está yendo en la Damm, donde este pasado verano inició su carrera como entrenador tras colgar las botas en Bélgica.

¿Cómo estás viviendo la experiencia en la Damm?
Muy bien. Estoy en un gran club a nivel formativo y el Juvenil A es casi como en categoría profesional. Estoy disfrutando muchísimo, porque la idea que transmite tanto la dirección deportiva como el club es muy similar a la que tengo yo, de tratar de ser protagonistas, de que los chicos mejoren e interpreten el juego, que aprendan a entender las diferentes situaciones. Estoy aprendiendo mucho y evolucionando gracias a la Damm, a los entrenadores y a la sección de metodología del club.

Ahora que has pasado a los banquillos, ¿qué influencias tienes como entrenador?
Sobre todo el que más me ha marcado ha sido Tintín Márquez. Es un grandísimo entrenador y creo que fue un adelantado a su tiempo, una persona que veía el fútbol de manera totalmente diferente al resto de entrenadores que he tenido y que hacía disfrutar mucho al jugador con el balón y tratar de generar situaciones a través de este. Es cierto que no tuvo mucha suerte en el primer equipo, pero sí hay que decir que muchísimos jugadores que llegaron al primer equipo del Espanyol pasaron por sus manos y lo reconocen como uno de los mejores que han tenido.

Bueno, luego él hizo una buena carrera en Bélgica y coincidisteis.
Disfruté muchísimo estando con él. Después de todo, ahora es un amigo, una persona de muchísima confianza. Como entrenador me enseñó muchísimas cosas, a entender el fútbol de forma diferente. Es una persona que desde el banquillo analiza perfectamente lo que está pasando y eso es realmente complicado. Él tiene la capacidad de verlo en directo y para mí es un genio.

¿Te ves mucho tiempo en juveniles o te gustaría dar el salto?
Estoy en juveniles, en formación, pero en último año, cuando los chicos están a punto de dar el salto al fútbol profesional. Requiere una formación de los jugadores, pero sabiendo que tiene un nivel de competencia importante. Me gustaría llegar al fútbol profesional, porque es donde me siento reflejado, pero creo que hay que seguir los pasos poco a poco. Hay que ir creciendo, evolucionando y disfrutando del camino al máximo.

Cuando destituyeron a Machín, tu nombre sonó para hacerte cargo del equipo, ¿hubo algún contacto?
No hubo absolutamente nada. Ningún tipo de comunicación conmigo. Estoy muy contento de que haya ido Abelardo. Me parece la persona indicada porque ha vivido situaciones similares y las ha sacado adelante.

¿Y cómo ha sido tu regreso a la ciudad de Barcelona tantos años después?
Tenía ganas de volver. Para mí Barcelona es una ciudad extraordinaria. Después de cinco años en Bélgica, no me acordaba que no llovía tanto en Barcelona. Todavía lo estoy disfrutando más con este buen tiempo. Aquí la gente me ha tratado fenomenal. Estamos muy a gusto.

Por cierto, ¿cómo ves lo que le ha pasado a otro exentrenador tuyo en el Espanyol, a Valverde?
Me quedo con que Valverde ha sido un señor hasta el último día. En este mundillo en el que vivimos, la figura del entrenador muchas veces es menospreciada. Ha sabido estar hasta el último momento a pesar de las circunstancias, después de muchas reuniones y filtraciones cuando él todavía era el entrenador.

Esta jornada el equipo vuelve a Villarreal y habrá desplazamiento masivo de la afición, como en la temporada 2008-09, la de Pochettino. ¿Cómo recuerdas aquel partido?
Fallé un penalti que pegó en el larguero y botó un metro y medio fuera de la línea con Diego López de portero. Pero más allá de eso, lo recuerdo como algo muy bonito. Recuerdo muchísima gente perica llegar al estadio, que los metieron en aquella especie de jaula que tiene el Villarreal y cómo nos animaron y nos empujaron independientemente del resultado, porque nos fuimos de vacío. Fue un momento bonito para todos el ver cómo se desplazaba la gente y nos animaba. Allí vimos que la gente estaba con nosotros. Creo que será así este fin de semana, donde el equipo se va a ver fortalecido por la presencia de tanta afición.

¿Qué importancia tiene para los jugadores que la afición este detrás?
Tiene un valor incalculable. Los jugadores se sienten reconfortados y fortalecidos por la presencia de su gente en situaciones tan complicadas como la que vive el Espanyol. Además hay un ambiente tremendo de optimismo, de que la cosa va a salir adelante. Al final, los pericos en los momentos más complicados creen más que nunca.

¿Confías en la salvación?
Estoy convencido. Primero porque creo que hay una plantilla suficiente para sacarlo adelante. También un entrenador preparado y curtido en estas circunstancias. Otra parte muy importante es que tienes una afición detrás que te va a ayudar en momentos difíciles, lo cual es algo fundamental para sacar situaciones de este calibre.

¿Qué crees que puede haber fallado en el equipo hasta ahora? ¿Es una cuestión psicológica?
Lo primero que tiene que hacer el equipo -que ya lo ha hecho- es saber la situación en la que se encuentra y no pensar ‘pues, ya habrá tiempo’. Al final, esto es una carrera de velocidad, pero también de fondo. No vale de nada sumar de tres en tres ahora y salir dentro de tres jornadas del descenso y relajarte, porque después todavía te quedan partidos por delante. El equipo es consciente de ello, tiene jugadores con experiencia que saben lo que se están jugando a nivel colectivo, a nivel de club.

Mallorca, Espanyol, Zaragoza. Tú has vivido remontadas más increíbles que esta.
Yo he estado en todas. Me ha tocado vivir situaciones límite, donde al final el jugador tiene que creer que es posible, independientemente de todo lo que le rodea. Por suerte, el Espanyol tiene también una afición inmejorable que cree en todo y un optimismo inusual en estas situaciones. Esa es la clave. Recuerdo la de Mallorca, que Cúper era el entrenador y llegó a decir en una rueda de prensa que a ver si somos capaces de acabar dignamente una temporada, como dando todo por perdido, y al final nos salvamos. Si el equipo se dispersa, si no cree, si no van todos a una, al final acabas claudicando y cayendo al pozo. Es, sobre todo, creer hasta el final, dar el máximo cada día y saber que va a ser un camino complicado.

¿Es esa la receta del éxito en este tipo de situaciones?
Y la comunión entre la grada y el equipo es importantísima. Una cosa lleva a la otra. Cuando el equipo consigue ganar un partido y la gente empuja más, luego se gana otro. Es como un dominó. Es una cuestión de estados de ánimo, que es muy importante en el fútbol. Hay equipos ahora mismo que se creen que no están en peligro y seguramente sean los que más lo están, porque son conjuntos que pueden estar un poco acomodados. Sin ir más lejos, el año del Mallorca termina bajando el Levante, que estaba muchos puntos por encima. Siempre hay equipos que creen que no están en problemas y luego acaban cayendo por esa tendencia a relajarse, y cuando las cosas van mal, ya no tienen tiempo de reacción. En cambio, los que están apretados todo el año van hasta el final.

Comparas al Espanyol ahora con esas situaciones y no es nada...
Comparado con eso, es un lujo. El Espanyol solo está a cuatro puntos después de cómo han ido las cosas, sobre todo en casa. Podía haber estado a siete u ocho. Esa es la parte más positiva.

¿Qué se vive más, un título o una salvación?
Sin lugar a dudas, el conseguir salvarte. Evidentemente ganar un título es muy difícil, pero irte a Segunda es una catástrofe. Haces historia de las dos maneras, pero la historia negativa siempre es más complicada. El año de Coro, dos semanas antes, contra el Deportivo, al descanso, estábamos salvados. Imagínate lo rápido que va el fútbol que dos jornadas después estábamos en Segunda y nos salvamos en la última jugada.

¿Cuál es la situación más al límite que has vivido?
Por cómo fue, la de Coro, pero no podemos olvidarnos del año de Mauricio (Pochettino). Fue brutal: de los últimos diez partidos, ganar ocho. Es escandaloso, fue una locura. Y en Zaragoza pasó exactamente lo mismo. Teníamos 12 puntos. Al final cuando estás así, no puedes pensar contra quién juegas. Tú tienes que ir a sumar independientemente del rival, porque no tienes más remedio que ganar mucho. Es también cuestión de dinámicas y si consigues ganar en casa y dar continuidad estando a cuatro puntos, sin duda vas a estar cerca de salir. Pero lo más importante es que después de salir, te tienes que mantener. No tengo dudas de que el equipo despegará.

¿Cómo ves el fichaje de Raúl de Tomás?
Primero creo que hay que destacar la implicación del presidente y propietario. Si la gente tenía dudas, ha llegado él y ha puesto 22 millones encima de la mesa, haciendo el fichaje más caro de la historia del club y demostrando que está completamente implicado en sacar esto adelante. Y también la implicación del jugador, de venir en una situación complicada y comprometida, con ganas de ayudar. Es un futbolista que todavía no ha jugado mucho en Primera, pero es un goleador. Va a dar mucho al Espanyol y, sobre todo, me parece un líder, que tiene las ideas muy claras, que tiene personalidad. Quizá la gente desde la grada estaba buscando un referente y creo que Raúl lo puede ser.

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