Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Selecciona la edición que deseas consultar:

 

OPINIÓN

Un real baño

 

Ganó quién más lo mereció. No me cabe la menor duda. Me pareció un resultado justo, ya que el mejor equipo se llevó los tres puntos en juego. La Real Sociedad me pareció un equipo, a día de hoy, bastante superior al Espanyol. En orden táctico y disciplina, el cuadro donostiarra controló perfectamente el encuentro y nunca sufrió ante un Espanyol que no tuvo, en ningún momento, el control del partido. El medio campo realista avasalló y ahí basó su dominio territorial. Las caídas a banda de Vela y Juanmi, con la colaboración de Mikel Oyarzábal, desarbolaron el sistema de QSF que fue, claramente, minimizado por el dibujo de Eusebio Sacristán. La superioridad numérica del rival se puso de manifiesto desde el primer minuto. El técnico ‘txuri urdin’, maltratado por el FC Barcelona, superó en todo al entrenador local. Pese a todo, no quiero cargar las tintas ni en los jugadores ni en el técnico del RCDE. Se dejaron la piel, lucharon, batallaron, pero siempre llegaron tarde, incluso en los cambios, ante un rival dominador y mejor posicionado.
En fútbol, lecturas posteriores al encuentro, suelen resultar ventajistas. Anoche, muchos seguidores criticaron la falta de recursos y la impotencia de no cambiar el control del partido desde el banquillo. Con un Reyes pletórico, tal vez se echó la aportación de mayor dinamismo en el medio campo, con jugadores más rápidos y verticales. Cada uno aportará su propia versión del partido. Pero de la misma forma que valoro, cuando los rivales reconocen la superioridad del RCDE en ciertos encuentros, quiero resaltar y elogiar el partidazo de la Real Sociedad, que le dio un baño de fútbol y de estrategia a QSF y sus muchachos. Pese a todo, no considero que el resultado de anoche empañe una temporada plagada de ilusión y de sensaciones muy superiores a ejercicios anteriores.
A nivel individual me gustaría destacar el partidazo de J. A. Reyes. El utrerano lleva una serie de encuentros a un nivel extraordinario, aportando un plus de calidad del que se beneficia, claramente, el colectivo. Ayer se sacó varios pases de la chistera, marca de la casa, que sólo un crack del fútbol puede firmar. Es evidente que no dispone ni de la velocidad ni la definición de hace unas temporadas, pero su trabajo y actitud resultan encomiables.
Cambio de tercio. Me gustó la rueda de prensa de QSF, previa al encuentro de anoche. Se expresó como un auténtico ilusionista al manifestar que “quiero ser un creador de sueños y emocionar” Un discurso necesario y que se echaba de menos en esta bendita casa. Resulta reconfortante soñar, emocionarse y olvidarse, a la vez, del síndrome de los goles encajados en el tiempo añadido, del gafe de la palabra Europa o del resto de maldiciones que, históricamente, han representado una mochila muy pesada de soportar. Me parece positivo dar rienda suelta a la ambición, ya que supone un síntoma de madurez. Creo, además, que el actual proyecto genera optimismo y confianza, vocablos olvidados en el diccionario perico de los últimos tiempos.

Las noticias más...