Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Selecciona la edición que deseas consultar:

 

OPINIÓN DANI BALLART

Punto desagradecido

Un empate en Balaidos tiempo atrás hubiese sido celebrado. El empate de ayer nos deja helados

Dani Ballart Dani Ballart
12/02/2018

 

Un empate en Balaidos tiempo atrás hubiese sido celebrado. El empate de ayer nos deja helados. Después de ver el partido y el baño del Celta, el milagro es haber cosechado un empate. El Celta hizo lo que quiso con nosotros. Suerte de Diego López que volvió a pararlo casi todo.

Solo lanzamos dos veces a portería y tener una efectividad del cien por cien es una suerte que llega de cuando en cuando. El equipo sigue sin proponer un juego ofensivo fluido y la paciencia tiene un límite. Los nervios van en aumento por parte del aficionado debido a estar expuestos todo el partido a merced del rival. El poco control de balón y de partido es solo apto para aficionados de corazones fuertes o de personas con paciencia infinita. Si le sumamos los desajustes defensivos que propician múltiples remates a portería, es para volverse locos. El equipo ha perdido desde hace tiempo la solidez defensiva. Ya no nos acordamos de las sensaciones defensivas de la temporada pasada y no las estamos viviendo en el presente. Casi cada partido recibimos goles y así las dificultades se multiplican para ganar un partido. Parece que el discurso conformista esté instaurado y la ilusión de los puestos europeos es una quimera.

Sabe mal pensar que ni la temporada que viene tendremos esa opción porque las cosas no están funcionando y no se ven arreglos de futuro. La cara de Darder era todo un poema al ser sustituido. Un jugador que jugó incómodo todo el tiempo y no dio pie con bola. No sé hasta que punto los propios jugadores creen en la táctica ya que el desespero de ver como te baila el equipo rival no agrada a nadie.
Muchas cosas deberán cambiar para volver a enganchar a la afición con el equipo. De momento seguiremos tirando de dosis de paciencia esperando que algún día nos sonría la suerte y el futuro nos depare tiempos de gloria.

Las noticias más...