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Felicidad incompleta

Moisés Hurtado Moisés Hurtado
31/10/2017

 

Partido con menos fútbol del que se esperaba, quizás, en gran parte, motivado por la excelente y asfixiante presión alta de los nuestros. Volvió la antigua versión de los de Quique –la de Anoeta-, imagino que buscando compensar, con cuatro centrocampistas más puros, el juego interior de los de Setién. Obligaba al Betis a marcar hombre a hombre a sus dos centrales y con uno de ellos –nuestro Amat- con escaso ritmo de competición. La verdad es que me chafé un poco al no ver la nueva versión, pero me sobrepuse cuando empecé a ver apretar al equipo arriba y gestionando con sabiduría el esférico.

El desgaste de todo el equipo fue espectacular y quería sobre todo felicitar por su trabajo a dos de ellos: Fuego, nada nuevo en su día de trabajo; Darder, más acostumbrado a otras tareas, pero capaz de ponerse el mono de trabajo hasta que el cuerpo dijo basta. Siempre es agradable ver como jugadores que destilan tanta calidad, se sacrifican por el bien del equipo. Y otro ejemplo de ello es S. García. Me duele verlo en banda pero es admirable lo que está haciendo cuando sale en ese rol, aunque nos daría tanto arriba porque es tan bueno…

La defensa espectacular. Hermoso lleva días cerrándome la boca y del resto está todo dicho. Pero el caso más espectacular, sin duda, es el de Pau. Cada vez se entiende más la difícil decisión de QSF sentando a Diego. Aparte de las grandes intervenciones –que siempre hizo- cada vez se muestra más seguro, con los pies y en las salidas. Espectacular. Paso de gigante del equipo, sobre todo porque lo hizo contra un gran equipo y contra decisiones arbitrales erróneas que hoy no se comentarán porque se ganó, pero donde hubo dos penaltis en la primera parte – agarrón a David y otro sobre Hermoso-, más un par de agresiones de Javi G. y Barragán, para mí, merecedoras de algo más.

Estamos felices pero, como se suele decir “la felicidad nunca es completa”. Estoy triste por tener que despedirme, como compañero, de la persona que me dio mi primer trabajo fuera de los terrenos de juego. Seguramente, pierdo un jefe y gano un amigo, pero el hasta hoy director de este periódico, es uno de los grandes referentes de nuestra prensa escrita. Es una lástima que lo efímero de los tiempos modernos no dé margen al análisis sosegado del papel por el que él siempre ha apostado. Sus motivos tendrá, pero le echaré de menos y espero pueda embarcarse en un nuevo proyecto donde siempre me tendrá a su lado para lo que desee. Gracias por todo, Josep.