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OPINIÓN

Estupidez sensata

Agustín Rodríguez Agustín Rodríguez
03/01/2017

 

Seguramente nos gusta vivir peligrosamente y además nos gusta vivir en la estupidez. Es muy posible que en nuestro ADN figure alguna parte que nos defina como estúpidamente sensatos. Eso parece a tenor de los capítulos vividos últimamente. El más destacado es el protagonizado por QSF que tuvo que soportar una campaña de insultos por decir que le gusta el fútbol de Messi. Seguramente se trata de un incomprendido que por encima de todo es amante del fútbol. Y claro, es difícil entenderlo desde la vertiente de los amantes de un club. Parece incompatible amar el fútbol y a un club y no amar el fútbol, así en general. Tal vez sea políticamente incorrecto alabar a un jugador contrario y máxime si se trata del club rival de la ciudad. Pero para QSF la normalidad del deporte y del buen fútbol es eso; apreciar la diferencia de lo bueno. Y eso es compatible con amar profundamente a tu club y a tus colores. Tal vez sea la parte romántica del deporte la que define al antiguo amigo de Luis Enrique. Si, ese que en las ruedas de prensa menosprecia a los periodistas que hacen su trabajo pero al que reconocen una autoridad moral por ganar títulos con una plantilla extraterrestre.
¿Alguien puede pensar que un tío que el primer día aplaude en el minuto 21 es un obtuso que quiere insultar a toda una afición por decir que un jugador contrario es especial? Yo pienso que no. Lo que en realidad se merece es que lo idolatremos por ser ante todo buen deportista y amante del buen gusto. QSF es un hombre trabajador, honesto, sincero, que además nos aporta dosis de reflexiones poco habituales en el mundillo del fútbol. Solo por eso ya debería contar con nuestra admiración. Pero no, aquí nos dejamos llevar con mucha facilidad por el “macarrismo” futbolero. Ese que podemos ver todos los fines de semana en los campos de fútbol practicado por padres descerebrados ansiosos de ver triunfar a su hijo porque ellos fueron unos mediocres.
Lo mejor sin embargo, para callar bocas, es hacer lo que hizo. Pedir perdón y demostrar su compromiso público con la entidad que le paga.
Y además lo hizo en rueda de prensa y contestando a los periodistas. Otro síntoma de educación.
La otra polémica es bastante peor. Me refiero a la eliminación en la Copa del Rey. Eso sí que me parece grave desde el punto de vista deportivo, económico y social. Caer eliminados tan pronto nos priva de ese punto de ilusión que siempre aporta la Copa, una competición en la que solemos hacer un buen papel y que nos permitiría acceder a Europa. Sobre eso también leímos muchos insultos y muchas tonterías pero pocas reflexiones de por qué sucedió. En la Copa incluido entrenador y jugadores no supieron estar a la altura. Ni unos ni otros. Y eso sí que merece leña.
Llega el nuevo año, en el que estoy seguro que darán que hablar. En sentido positivo me refiero, porque en sentido negativo ya estarán los de siempre para hacer evidente que somos estúpidamente sensatos porque amamos a un club y unos colores por encima de todo pero somos capaces de destruirnos gratuitamente. Es decir, idiotas.
Prefiero que seamos estúpidamente sensatos y no idiotas y rememos todos en la misma dirección, que nos dará vigor, potencia, reconocimiento, grandeza y futuro. Mientras no hagamos eso seremos estúpidamente estúpidos y poco sensatos. A secas. Mientras otros le siguen riendo las gracias a los estúpidos de verdad.

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