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opinión moisés hurtado

Esperar hasta desesperar

Ya sabemos que Quique es organizado, otros lo llamarán conservador, los más críticos dirán que es “amarrategui”, y los más catastrofistas dirán que es algo aún peor

Moisés Hurtado Moisés Hurtado
17/02/2018

 

Un mediocentro organizador y un delantero centro con gol son los requisitos de todo buen aficionado al fútbol que se precie. También son los más buscados por directores deportivos y secretarias técnicas; sin embargo, aunque los jugadores deben determinar algo la forma de jugar, es el modelo de juego del míster lo que conformará el estilo de ese equipo. Es decir, por mucho que tengas a Darder, Granero o Jurado en tu plantilla, eso no va a hacer que tengas más control del balón. O, si hubiéramos fichado a Stuani, probablemente, no llevaría los goles que en Girona porque allí juega más cerca de portería rival.

Ya sabemos que Quique es organizado, otros lo llamarán conservador, los más críticos dirán que es “amarrategui”, y los más catastrofistas dirán que es algo aún peor. Su discurso le salva de muchos planteamientos, pero parece que ese estilo, si no eres impecable atrás, no acaba de ser válido. Los resultados tapan muchas cosas pero que un Celta -podemos discutir si tienen mejor plantilla que nosotros- te haga casi 20 ocasiones y tú le hagas dos, es algo preocupante. Más teniendo en cuenta que en la primera vuelta les arrollamos -sobre todo en la primera parte- con una gran presión alta, con Jurado y Darder por dentro, y Piatti y Leo en las bandas.

El equipo ya es dramático cuando se pone por delante en los compases iniciales de un encuentro. Ha pasado varias veces y no se aprende la lección. Se aculan tanto que al final parece un ataque-gol de los que se jugaban de niños a una sola portería. Eso sí, esperando una contra, un error del rival, un rechace o una jugada de estrategia. Esperar hasta desesperar. Esperaremos, por ejemplo, a ver como el Eibar podrá quedar delante nuestro con una pareja de pivotes Diop-Jordán, y jugando como los ángeles. El día del derbi, Quique es valiente porque sabe que el Barça está cansado, pero también porque sabe que tiene poco que perder. Hay que intentar tener esa valentía siempre, en casa y fuera, llueva o haga sol. No digo tirarse por el acantilado, sino tener personalidad propia. Esta temporada ya sucedió, se jugó bien y merecimos más en varios partidos.

Me gustaría ver un equipo organizado y hecho, pero valiente. Un equipo con el que la gente vibre y lo pase bien. Y que el día que no se gane pero se hayan hecho las cosas bien, la gente sepa dejar de mirar solo el marcador y responder con aplausos el esfuerzo hecho. En esta vida uno puede cantar mal, pero si transmite algo, ya tiene mucho camino andado.

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