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OPINIÓN QUIQUE IGLESIAS

Bienvenidos a la zona sombría

Quique Iglesias Quique Iglesias
26/02/2018

 

La zona sombría. Escapar de ella. Es una buena manera de definir la situación del Espanyol la que encontró ayer el entrenador Quique Sánchez Flores. Habíamos escuchado/leído varios argumentos similares pero este va un paso más allá. Y nos explicamos.

La visita del Girona al Camp Nou, la fiesta que se hizo alrededor de ello, la algarabía con la que fue recibido el equipo de Machín por la prensa afín y el fantástico resultado cosechado por el Barça a costa de un Girona que, eso sí, dio espectáculo (tipo Paco Jémez y aquel Rayo Vallecano) culminaron con éxito la idea inicial: el Girona ya es el segundo equipo de Catalunya y el Espanyol es solo aquel club de Cornellà en manos de capital chino que, de vez en cuando, comparece para reclamar la atención.

Convivir un tiempo en tercer plano puede venir ideal para recomponer las fuerzas, estructurar las ideas y redefinir el proyecto. No hay rivales. Ni siquiera rivalidades. Es el momento perfecto para que el Espanyol como entidad haga su examen de conciencia. ¿Quién lo hará por él si no? Nadie mejor, desde luego.

Roger Guasch, nuevo director general corporativo, ha tomado ya el mando en las oficinas. Nos alegra ver a Óscar Perarnau saliendo a hacer footing al mediodía por Sant Adrià. Jordi Lardín está viendo fútbol en Colombia y Uruguay… La vida en la zona sombría sigue. Salta a la vista que estamos en un compás de espera. Se atiende a la llegada de una victoria (no se gana desde el 8 de enero en Málaga) y a que eso conlleve la casi salvación virtual. A partir de ahí, el club deberá tomar decisiones valientes y firmes. De Mr. Chen cuentan que estará aquí en el inminente marzo para tutelar el trabajo de Guasch. Será cuando llegue el propietario que Quique Sánchez Flores debería verbalizar qué quiere hacer con su contrato para la próxima temporada. El contrato firmado en verano de 2016 le permite tener la sartén por el mango. Todo el mundo da por hecho que se va a marchar, de una o de otra manera. Quitaría la zona sombría para, en mi opinión, respirar un poco al aire libre. Con la de retos de debe haber sumado en sus años de banquillo, no debe ser plato de buen gusto que, en este segundo año, no haya podido encontrar a 13 partidos del final de la Liga una continuidad de juego y resultados que le permitan seguir agarrado al proyecto, aunque éste sea otro. Llega el Madrid, por cierto. Tengamos la fiesta en paz con la banderas y las gorras reversibles. Hoy es un día para ganar de una vez en casa en 2018. Ya toca.

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