Diario La Grada | Miércoles, 24 de enero de 2018

19:55 h. OPINIÓN ORIOL VIDAL

2018: por fin un añito tranquilo

29/12/2017

Sergio García aseguró la tregua navideña y 2018 empezará rodado, pim-pam al Levante en la Copa y al Málaga en la Liga. Todo mientras las oficinas del RCDE Stadium convertidas en puertas giratorias. Unos entran (bien, ya veremos, que aquí cuesta cerrar las operaciones) y otros van saliendo (Hernán se acerca al Geta, Álvaro al Nástic sin liberar gran parte de su ficha) y entre el barullo no se sabe si Pau se quedará dentro o si el agente de Baptistao se confirmará como un crack mucho más efectivo que su representado. Días entretenidos y, como todos, “claves” y “decisivos”. A ver esas carambolas: ni el “Nadal a tres bandes”, oiga.

Sobre la portería, una cuestión principal situada ya sobre el precipicio. Perder a Pau en su plenitud y sin recaudar ni un euro supondría otro durísimo golpe para Chen, como él mismo vino a reconocer. Pero es que, después, dejar a Diego como suplente en esta disyuntiva situaría al Espanyol entero en ese estado de guerrillas que tanto seduce a la pericada. Ya saben: “Pau el Desagradecido vs la Lealtad al Club”, gritaran algunos, cuando quizá es más fácil verlo todo del revés: su caso ha sido de un tan patético desencuentro desde que fue juzgado a la sombra de Roco y Ciani que poco bueno puede esperarse. Pero, en fin, pese a superar los 40, a algunos aún nos cuesta dormir en la Noche de Reyes. A ver si con la magia.

El embudo de las salidas, como siempre, marcará las llegadas y, una vez más, de producirse los refuerzos, no se concretarán hasta al final del mercado, habiendo dejado pasar unas jornadas y unos puntos preciosos. Es de aquellos problemas que no sólo se perpetúan en el Espanyol, sino que se agudizan curso tras curso. Más deberes para Perarnau. Los déficits estructurales deberían ser los más urgentes para moderlarse; pero bueno, no hay prisa: el proyecto era a cinco años y 2021 está aquí mismo. La gloria es ser perico; la efímera puede esperar.

Por lo demás, al margen de la estupenda matinal de hoy abierta a los niños y niñas pericos en el templo (quizá debería hacerse varias veces al año), 2018 se preve agitado, como el patio. Pero sonriamos, porque el club no sufrirá por su beatífica neutralidad: somos afortunados y los entusiastas garantes del apoliticismo más ejemplar nos salvarán de cualquier dislate horrendo, como por ejemplo que a la perla de la cantera se la pueda someter a un sonrojante escrache virtual por tres puñeteros “me gusta” de carácter político. No, amigos, eso no pasará, porque lo que no puede ser, no puede ser, y además, es imposible. Feliz Sant Tornem-hi, pericada!