Diario La Grada | Viernes, 27 de abril de 2018

7:58 h. NECESITAN DAR UN PASO MÁS

El Espanyol ha visto ralentizada la era Chen en el 2017

La afición arrancó con expectativas elevadas, pero el rendimiento del equipo ha rebajado la euforia

EFE - Redacción 29/12/2017

El Espanyol debía dar un salto de calidad en este 2017, en el segundo año de la era del presidente Chen Yansheng, pero hasta ahora su evolución no ha sido tan exagerada como la afición espera, ya que el magnate chino inició su era blanquiazul apuntando a Europa y ahora el equipo es decimoquinto.

Los pericos finalizaron el año en la novena posición: era la decimosexta jornada de la temporada 2016-2017. Acabó la temporada un puesto por encima, con 56 puntos. Unas cifras exitosas y que convertía al Espanyol de Quique Sánchez Flores en la cuarta mejor histórica del club.

La entidad dejaba claro que mirar a los puestos de descenso ya correspondía a épocas pasadas. Este verano, la parcela deportiva reforzó la plantilla, aunque la cantidad de nombres nuevos fue reducida y se dedicó a adquirir los derechos de jugadores que ya formaban parte del equipo como Piatti, Baptistao y Diego López.

Aun así, llegaron caras nuevas como los centrales Naldo, Sergio Sánchez y Mario Hermoso, el lateral izquierdo Dídac Vilà, los centrocampistas Granero y Darder y el delantero Sergio García. Estos dos últimos, además de Hermoso, son lo que han tenido más incidencia en el equipo.

A nivel deportivo, la afición arrancó con expectativas elevadas. Las bases después de la primera temporada con Quique Sánchez Flores a la cabeza eran positivas e invitaban al optimismo. Pese a todo, la escalada del club en la clasificación ha rebajado la euforia, sobre todo en el segundo tramo de este 2017 que acaba.

El inicio de esta temporada fue duro, con empate contra el Sevilla y derrotas contra el Barcelona y el Leganés. Por momentos, el equipo blanquiazul ha reaccionado, aunque en el último mes ha vuelto a caer. La victoria contra el Atlético de Madrid, con la que despidió el año, supuso, eso sí, una impagable inyección de moral.

De todos modos, si los pericos paran la película y se quedan con la fotografía global, ven a un equipo que no termina de enganchar a la afición. Son muchos altibajos para un conjunto que debería estar pensando de forma constante, porque eso prometió el club, en la zona noble de la clasificación. Y sin renunciar a nada.

El presidente Chen Yansheng mantiene su discurso. El dirigente blanquiazul, en su última rueda de prensa, volvió a referirse sin tapujos a metas llamativas: "No renunciamos a la Champions, siempre ha sido nuestro objetivo". Las bases, dijo, estaban puestas y ahora se deben dar pasos firmes.

Chen Yansheng insiste en que sin estabilidad económica no puede existir asentamiento deportivo. Por ahora, esta última parcela no está obligada a desprenderse de jugadores para cuadrar las cuentas. Las ventas serán por una oportunidad de mercado, no por una necesidad imperiosa como en anteriores etapas más austeras.

En lo económico, el balance del año 2017 es excepcional. El Espanyol ha liquidado su deuda con Hacienda y olvida de una vez un lastre que ha afectado a su economía durante su historia reciente. El club es autosuficiente a nivel financiero, un paso de gigante a nivel institucional.

El magnate chino tiene más del 99 por ciento de las acciones del club y su inversión es a largo plazo. Es el primer interesado, insiste, en ver un Espanyol potente y arriba en la tabla. Esto debería ser una garantía para los aficionados, que hasta ahora no han visto el salto de calidad esperado.

Deberán tener paciencia y confiar en el trabajo de la directiva, del equipo y de Quique Sánchez Flores, siempre ratificado aunque los resultados no hayan acompañado. El año 2018 empieza con la Copa contra el Levante y cierra la primera vuelta contra el Málaga y el Ahletic.