Diario La Grada Atlético | Viernes, 25 de mayo de 2018

12:41 h. VIAJE AL PASADO

Volver

El Atlético visita La Rosaleda y no podemos evitar lo que pasó allí hace seis años

Imanol Echegaray 09/02/2018

“Pero el viajero que huye

tarde o temprano detiene su andar.

Y aunque el olvido, que todo lo destruye,

haya matado mi vieja ilusión...

Guardo escondida una esperanza humilde

que es toda la fortuna de mi corazón”.

Esto que estáis leyendo arriba es parte de la canción, ya icónica, de Carlos Gardel, “Volver”. Y, ¿por qué empiezo así este texto? Precisamente porque volvemos al pasado. Concretamente, al comienzo de todo. A la primera piedra que se puso a lo que después sería un futuro de alegrías, triunfos y lucha. Cada retorno a La Rosaleda conlleva echar la vista atrás. Es necesaria esa visita a Málaga para entender dónde se encontraba el Atlético de Madrid en 2012 y dónde está ahora. Conviene olvidarse de enfados o puntos de mira y retrotraerse y, porqué no, pensar qué hubiera sido de aquel Atlético de Madrid de no haber llegado Diego Pablo Simeone a su banquillo.

Y está bien volver. Porque cada vez que retornamos a ese kilómetro cero, me abofeteo a mi yo del pasado. Me recuerdo pensando que el Atleti iba de Guatemala a Guatepeor. Que la marcha de Manzano debía darse, pero que una fruta verde como el Cholo quizás era demasiado arriesgado. “Una venda para la herida”, llegué a pensar. Y quizás es lo que era. Los dirigentes rojiblancos decidieron sacarse de la chistera a uno de los ídolos más coreados siempre en el Vicente Calderón, traerlo al banquillo y taponar la marea de críticas que, por entonces, había. Con razón, por otra parte. El Atleti estaba más cerca del descenso que de Europa y acababa de ser eliminado por el Albacete, un 2ªB, sin ser capaz de ganar ninguno de los dos partidos.

Qué equivocados estábamos todos, yo incluido, con lo que pensamos aquel día de su presentación. Volver, como digo, es necesario. Porque eso implica ser consciente de que hay que dejar trabajar a los que saben, hay que confiar en los que ya una vez te hicieron feliz y hay que dar un voto de confianza a esas personas que respiran y viven en rojo y blanco. Volver al pasado es volver al presente. Porque el Atleti hoy es élite, no un equipo que deambula por los campos de España. El Atleti hoy es un club al que se le exige casi la perfección que a Real Madrid y Barcelona, no aquel que miraba de lejos a los Villarreal, Sevilla, Valencia y compañía. Aunque, bueno, ahora sigue mirándolos de lejos. Pero los papeles se han cambiado. Toca mirar hacia abajo.

Volver, y con esto termino, es dar las gracias a Simeone. Las gracias por ser capaz de venir a un equipo problemático, un club con una deuda terrible y en un momento muy delicado para la entidad. Otros lo hubieran declinado, esperando un mejor momento para poder dirigir a este club. Él no. A él le gustan los retos. Completó el primero, que fue transformar a un muerto en campeón (parafraseando a mi amigo Rubén Uría). Ahora tiene un nuevo reto, reestructurar un Atlético de Madrid instalado en el TOP y hacerle, nuevamente, besar un título. Quién sabe si el nuevo comienzo empieza también con una Europa League. Volver, amigos, volver...