ENTREVISTA EXCLUSIVA

Óscar Fernández: "Les recordamos a los chicos que son unos privilegiados por poder jugar en el Atlético de Madrid"

La Grada Atletico entrevista al brillante entrenador del Atletico B

Adrián Beloki

ENTREVISTA EXCLUSIVAÓscar Fernández (Valencia, 1974) va camino a convertirse en uno de los entrenadores más destacados de la historia de la cantera colchonera. Tras un doblete con el Juvenil en su primer año, consiguió ascender al filial en su primera temporada a cargo del equipo y actualmente mantiene al jovencísimo bloque rojiblanco en posiciones de honor del Grupo I de la Segunda B española. Más allá de los logros deportivos, demuestra ser un hombre de club, trabajador y comprometido con la formación de sus chicos por encima de todo. El filial colchonero está en muy buenas manos. Es un placer compartir una charla futbolera con él en una fría mañana de febrero en el Cerro.

Pasado el ecuador de la temporada, con el equipo al borde de certificar la permanencia matemática… ¿Se puede calificar ya la temporada como éxito?

La palabra éxito no me gusta, a mi me gustan las palabras “pasos”, “proceso”… Me gusta pensar en que este es un camino en el que los chicos están aprendiendo y formándose más allá de cómo estemos en la tabla. Ojalá el año que viene alguno de ellos pueda estar en el primer equipo o que vayan alcanzando la élite progresivamente. Esas si serían cosas que rotundamente denominaría como “éxito”.

Una de las mayores virtudes de esta plantilla sigue siendo la resistencia a la adversidad. Empezasteis el año sin poder fichar, pronto cayó lesionado Rubén… Y miraos.

Siempre lo digo y lo repetiré mil veces. La palabra que mejor define a estos chicos es “equipo” o “grupo”. Hemos conseguido formar un vínculo humano que nos hace ayudarnos los unos a los otros. Cuando uno de los chavales está mal siempre hay otros que le empujan a crecer, para echarle una mano y ayudarle a mejorar. No hay que olvidar que, aunque el futbolista crezca individualmente, necesita de un grupo que le empuje y no le deje relajarse. Además, cada vez que ha llegado un chico nuevo a esta plantilla los chavales le han ayudado. Tenemos una convivencia de vestuario sana, dentro de que todos quieren jugar.

Esa lesión de Ferni a inicios de temporada, empezando como empezó el año y con su edad..

Fue durísimo, durísimo. Ese día la plantilla se quedó bloqueada. Ferni había empezado como un cañón y de repente se había roto. Veníamos de dos derrotas y el verle caer fue duro. Una desgracia así, en chicos que tienen tanta relación, afecta mucho. Para él era un año importante, el primero como amateur... pero bueno, ¡Ahí está ya dándole! En nada le tenemos de vuelta, Ferni es un tío grande.

Hablabas sobre derrotas. En todo el año solo habéis perdido dos encuentros por más de un gol, ante el Fuenlabrada y Deportivo Fabril. El equipo está compitiendo siempre, siempre.

Contra el Fuenlabrada no hay nada que reprochar, fueron infinitamente mejores, aunque tuvimos un remate de Ródenas con 0-0 que pudo haber cambiado las cosas. Lo de Galicia fue distinto, veníamos de muy buena dinámica, sacando pecho por los últimos resultados... y ala, 3-0 y 'calientes' a casa. Yo creo que fue una derrota que vino bien al grupo, porque enseñó a los chavales que en la Segunda B a quien saca pecho, se lo hunden. Fortaleció el proceso.

En tiempos en los que no se para hablar de métricas, estadísticas y aspectos técnicos del juego, tus ruedas de prensa y declaraciones siempre van en la línea de destacar otros temas como la confianza, la psicología y las sinergías de grupo.

Creo que el entrenador necesita crear un ambiente en el que el jugador alcance un estado de ánimo positivo. Si se logra eso, las interacciones entre los chicos siempre remarán en la misma dirección y estarán mucho más capacitados para poner en práctica todo lo que se trabaje. ¿Cómo se nota esto en el campo? Con valores como la solidaridad, que se percibe en las ayudas defensivas, en el compromiso de los que entran desde el banquillo… Son valores del club Atlético de Madrid que son los que están permitiendo a este grupo llegar lejos. También en la ambición, en que el grupo quiera seguir superando todas las situaciones que se le vayan presentando. Que todo sume en ese ‘proceso’ del que te hablaba antes.

¿Qué peso le das al trabajo estadístico y métrico en tu forma de entrenar?

Considero que los entrenadores nos hemos vuelto muy maniáticos. Hay un concepto transversal que engloba todo el resto y se llama JUGAR. Que los chicos vivan situaciones de juego, de centros, de disputas, coberturas… es lo que se van a encontrar los domingos.

El otro día llevé a mi hijo al fútbol, lo veía jugar con sus compañeros y observaba que no tiene ese punto de ‘pillería’ o picardía que te da el hecho de haber jugado en la calle. Creo que desde el fútbol de formación hay que incentivar que los chicos jueguen desde pequeños.

Una frase que me encanta, “Lo que se vive no se olvida”. El fútbol es un deporte de respuestas abiertas. El balón viene de arriba, viene de abajo, con bote, sin bote… Hemos de preparar al chico para que interiorice y resuelva esas acciones lo mejor posible para que repita esas respuestas en el futuro.

Con gran parte del grupo que tienes conseguiste un doblete con el Juvenil y un ascenso a Segunda B. ¿Cómo se ayuda a sobrellevar ese éxito con chicos que no dejan de ser adolescentes?

Yo al final les entiendo. Son jóvenes, están tocando el éxito con la manita… La mejor manera que tenemos de ayudarles es no rebajando la exigencia diaria, siendo sinceros y recordándoles donde están: Que son unos privilegiados por poder jugar en el filial del Atlético de Madrid y que eso conlleva trabajo y responsabilidad. Los triunfos del pasado ya no vuelven, hay mil variables que a su edad pueden alejarles del objetivo, que no es otro que llegar al fútbol profesional. El cuerpo técnico y yo mismo me siento un privilegiado por poder dirigir al Atlético en una categoría como la Segunda B.

Dos chicos que estaban con el juvenil el año pasado y que ahora son los dos jugadores de campo con más minutos del filial son Manny y Ródenas.

Son dos chicos con grandes condiciones que se están beneficiando del trabajo del resto de sus compañeros. Su crecimiento sería mucho menor si alrededor Olabe, Tachi, Antonio, Cristian o Arona no estuvieran empujando y trabajando juntos. Incido en lo mismo, lo individual no se entiende sin lo colectivo.

Manny llamaba la atención con el juvenil por su gran poderío físico pero también por carencias tácticas y de concentración. Este año su crecimiento está siendo inmenso. ¿Cuál ha sido la clave para ello?

Volvemos al tema de la exigencia. Manny ha subido de categoría y se ha encontrado con un nivel de trabajo y competencia en plantilla mucho más grande a lo que estaba acostumbrado. Quizás cuando llegó dijo “Uf, aquí ya no soy tan superior en lo físico. Tengo que espabilar, ver lo que me piden los compañeros, ver lo que me pide el partido”. Ya no vale con su fuerza física, que la sigue teniendo y es importante, pero ha añadido a su fuerza el saber escuchar y que su grado de concentración sea mucho mayor. A su vez, su gran nivel repercute positivamente al equipo.

Nos gustaría que nos hablaras sobre el caso Salomón Obama. Un jovencísimo jugador que desde muy pequeño ha vivido bajo los focos mediáticos. ¿Cómo se ayuda o se asesora a un jugador que ha vivido esa situación?

Los chicos jóvenes deben tener una formación educativa integral en la que el club debe participar de manera directa. Salo y los demás jóvenes son patrimonio del club, no sé cuántos alcanzarán la élite y por desgracia muchos se quedarán en el camino, pero tenemos que conseguir que cuando abandonen el Atlético piensen: “Joder, qué bien estuve allí y cuánto aprendí”. ¿Con Salo? Tú mismo lo has dicho, desde joven ha vivido una situación de ídolo top. Nosotros también tenemos que ayudarle a que sepa hablar en una entrevista, en la utilización de las redes sociales… Que la educación que reciba no sea solo deportiva, sino transversal. Creo que el club está en buen camino en ese sentido.

¿De los jugadores con los que llevas más tiempo, de quiénes te sientes más orgulloso?

Orgulloso, de todos. Al contrario, hay un caso que me duele especialmente y es el de Zaka. Yo soy un afortunado de haberme encontrado a Zaka en un momento determinado de mi vida y me duele que no haya sido capaz de ayudarle. No sé por qué, no te sé decir la respuesta, pero cuando salga algún día del Atlético de Madrid siempre me acordaré y tendré esta espina clavada. El no haber podido recuperarle y encontrarle de nuevo. Que Zaka se haya ido es culpa mía porque no he sabido dar con la tecla.

¿Cuánto te queda de contrato en el Atlético? Con los resultados que estás teniendo, ofertas no te faltarán...

Acabo esta temporada, aunque no me gusta hablar de cosas que no dependen solo de mi. De lo otro, solo pienso en ganar este domingo en Cerceda. 

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