comportamiento ejemplar de la grada

Una afición de diez

Los asistentes animaron al equipo y no cayeron en las provocaciones de los últimos días

Carlos Fanlo @Fanlillo

Llovía. Llovía mucho. Pero ni en esas la afición falló. Empapados pero orgullosos, se podía leer en redes sociales tras finalizar el encuentro. Orgullosos de un equipo que se dejó la piel desde el primer minuto, que salió a morder y que tuvo encerrado al Barça en su campo durante gran parte de la segunda mitad.
Pero la afición no es la única que ha de tener ese sentimiento. Los jugadores también deben sentirse muy orgullosos de una grada, de los 23.827 valientes que estuvieron en el RCDE Stadium, que no dejaron solo al equipo a lo largo de los 90 minutos. De una Meravellosa Minoria que se comportó ejemplarmente y que hizo caso al llamamiento del club de rebajar la tensión. La hubo, por supuesto -¿en qué derbi no la ha habido?-, pero los aficionados pericos no cayeron en las provocaciones de los últimos tiempos hasta que Piqué echó más leña al fuego mandando callar a la grada. Acción-reacción: ahí sí que el perico de a pie saltó, aunque sin faltar a nivel individual. Muestra de ello es que Gil Manzano, colegiado del encuentro, no citó ni un solo cántico en el acta del partido.
La familia blanquiazul demostró que unida puede lograr cualquier cosa. Incluso poner contra las cuerdas hasta en dos ocasiones -no olvidemos el encuentro copero- a un equipo del calibre del Barça, el cual futbolísticamente está a otro nivel. En cuanto a señorío, eso es otra cosa. Que le pregunten a Piqué.

Unión ante la provocación
Quique Sánchez Flores indicó en la rueda de prensa previa al encuentro, de manera muy acertada, que la afición del Espanyol se sentía “pisoteada”. Pero precisamente eso es lo que nos hace seguir adelante, aguantar estoicamente, sentir un orgullo propio y especial de aquel que se siente despreciado por los demás. Y todo ello hace que la unión sea todavía más grande, que los sentimientos estén todavía más a flor de piel, tanto los buenos como los malos. La afición perica se comportó ante el Barça de modo ejemplar a pesar de las continuas provocaciones a las que es sometida. Y sigue estándolo, pues Piqué metió el dedo en la llaga con sus declaraciones tras el encuentro al afirmar que el Espanyol está “cada vez más desarraigado” de la ciudad de Barcelona.

Outbrain